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miércoles, 23 de junio de 2010

EL QUE PONE LA MANO EN EL ARADO Y SIGUE MIRANDO

Texto Lc 9,57-62
57 Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!». 58 Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza».

59 Y dijo a otro: «Sígueme». Él respondió: «Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre». 60 Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios».

61 Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos». 62 Jesús le respondió: «El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios».

Reflexión

Para poder entender estas exigencias tan radicales que Jesús exige para el discipulado, hemos de estar claros que la llegada del Reino de Dios para Jesús no es algo que llega cuando toque, no es una espera pasiva. Para Jesús la llegada del Reino de Dios es inminente, es intervención definitiva de Dios en la historia a favor de los pobres y la misma está a punto de acontecer, por eso que Jesús tiene prisa y urgencia en la proclamación del mismo, y las condiciones del discipulado no pueden ser basadas en tradiciones y costumbres.

En el texto nos encontramos tres personajes anónimos y solamente el segundo que ocupa el centro, Jesús le hace la propuesta de manera directa en vista de su disposición: SIGUEME. En cambio lo que es el primero y el tercero no la reciben porque la disposición nace de ellos y no del maestro.

La primero que se ofreció para el discipulado (“te seguiré a donde vayas”), Jesús le pide que no se identifique con ninguna institución que le dé seguridad porque el discípulo debe de vivir la inseguridad, debe de dar y perder la vida para ganarla; esto exige renuncia a la comodidad y tranquilidad. Jesús quiere discípulos Cosmopolitan, es decir que vivan en el mundo sin ser del mundo.

El segundo, que recibe la invitación directa del seguimiento, lo invita hacer una ruptura total que debe sacarlo de su indecisión, el discípulo no puede cargar con el pasado, porque el Reino de Dios es novedad, vino nuevo que exige odres nuevo, entiéndase aquí el odre como mentalidad y corazón nuevo incluso hasta la forma de relacionarse con la familia.

Al tercero que pide un tiempo para la despedida, Jesús le hace ver que el ser discípulo solo es posible con decisión firme y constante, no se puede sembrar la semilla del Reino sin el cuidado que la misma exige para germinar y dar el ciento por uno.

Definitivamente el seguimiento que es ser discípulo, no es por admiración, no es por conformidad ideológica, no es por particularismo sagrado e identificación institucional.

Si vemos desde nuestra mirada humana estas exigencias nos parecen crueles, pero hemos de verla es en la línea de la prioridad del Reino de Dios por encima de cualquier interés o compromiso. Estas exigencias van trabajando poco a poco nuestro ser de creyentes, porque ser cristiano es ser discípulo, y eso implica un crecimiento constante y más cuando se viven crisis donde se tiene la tentación de buscar seguridades, volver a posiciones fáciles, buscar una religión o ideología que proteja.

Ser discípulo de Jesús llenarnos del Espíritu que le animo a él, para superar la inercia, el vacío y el sin sentido de la vida.

miércoles, 28 de abril de 2010

POCO TIEMPO VOY A ESTAR CON USTEDES

TEXTO.
Jn 13,31-35.
31 Cuando salió, dice Jesús: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. 32 Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto.»

33 «Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros.

34 Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. 35 En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros.»

REFLEXION

31 Cuando salió, dice Jesús: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. 32 Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto.»

Jesús busca dar entender a sus discípulos que será su actitud la que llevará a la plenitud y a la realización el proyecto divino. Se insiste mucho en el verbo glorificar que aparece 5 veces. La primera glorificación del V31, da conocer el amor que revela a Dios mismo; a Dios como Padre y Madre solo se le conoce por el amor. Jesús traduce el amor de Dios en humanidad. La segunda parte que toca al v32 afirma que Dios hace brillar su gloria a través del Hijo del Hombre (Jesús) ya este Hijo dará el Espíritu tanto humano (en la cruz) y divino (resucitado).


33 «Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros.


Solamente alguien que está lleno de amor y cariño puede llamar a sus amigos “Hijos míos”, incluso muchos fundadores o fundadoras de diversas ordenes o congregaciones, llegan a llamar a sus hermanos “Hijos (as) míos (as)” esto es por la sencilla razón de dos cosas: 1) Han dado su vida por sus hermanos hasta el punto de sentir que han sido “paridos” en el sufrimiento, 2)Amandolos como una madre ama a sus Hijos, hacen creible que sus obras esten llenas del Espíritu de Dios. Las palabras que siguen, después de llamar a sus discípulos Hijos míos, son como un testamento; su única herencia debe ser guardada en el corazón y los recuerdos, dicho sea de paso, corazón y pensamiento hacen que surja el memorial. Estas palabras que Jesús reitera a discípulos fueron ya dicha en jn 8, 21. El lugar adonde va el maestro (la cruz) los discípulos no están en condición de seguirle, es fácil dejar la barca, es común dejar a los padres, no es nuevo renunciar a los bienes, pero negarse a sí mismo y tomar la cruz ni es fácil, ni es común, ni es novedad, es don y tarea

34 Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. 35 En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros.»

Este nuevo mandamiento sustituye a la ley antigua. Con el mandamiento del amor exige a los hombres responder a Dios no a través de cultos, sino a través del amor. Este “mandamiento” no lo impone Jesús a los discípulos, sino que debe nacer de la sintonía e identificación con el Padre y con Jesús. Con este mandamiento Jesús da entender de una vez por todas que Dios no está fuera del hombre sino dentro del ser humano y así recupera o reivindica la imagen de Dios en el hombre perdida por el pecado que ya en el libro de génesis se habla. Por otra parte en el amor, Dios se entrega al hombre como fuerza de vida para que el hombre pueda entregarse a los demás.

El amar tiene un punto referencial y es al mismo Jesús. El amor de Jesús a sus discípulos le da dignidad y libertad, frente a la traición y el odio responde con amor. Definitivamente Jesús no entrega una doctrina sino un comportamiento de vida que no se mide por conocimientos y especulaciones, sino por el saber vivir desde el amor en lo cotidiano.

Consecuencias estimado lector, que ser católicos no está basado en observancias, leyes o culto, el amor al ser universal nos hace ser católicos; que es decir lo mismo. Ser católico nos pone por encima de cualquier condicionamiento cultural, y el amor como ingrediente básico de la gracia bautismal, nos ayuda ser Iglesia y tener identidad, es decir ser Hijos de Dios.

jueves, 12 de noviembre de 2009

EL CIELO Y LA TIERRA PASARÁN, PERO MIS PALABRAS NO PASARÁN

Mc 13,24-32
24 "Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. 26 Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; 27 entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

28 "De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 29 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que El está cerca, a las puertas. 30 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.

31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.


REFLEXION

24 "Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. 26 Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; 27 entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

Jesús les habla en el lenguaje de Is 13,10; 34,4; Ez. 32,7, es un lenguaje de cataclismos cósmicos indicando así una transformación que será profunda y que conllevara a la presencia del Reino de Dios. Los “fenómenos cósmicos” no llevan a la destrucción sino a la transformación, liberación, un nuevo mundo.

Si los fenómenos naturales que se describen (el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas), se leen desde el antiguo testamento serian el preludio del dolor y la desgracia, pero desde el evangelista Marco es una escatología de la esperanza.

Un segundo significado del sol, la luna y las estrella. Para los pueblos politeístas, el sol y la luna encarnan a sus dioses y son el fundamento de la divinidad. En cuantos a las estrellas se designa a los poderes opresores, por ejemplo leemos:

¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a tierra, dominador de naciones! Tú que habías dicho en tu corazón: «Al cielo voy a subir, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión, en el extremo norte. Subiré a las alturas del nublado, me asemejaré al Altísimo. (Is. 14,12-14).

Aquel día castigará Yahveh al ejército de lo alto en lo alto y a los reyes de la tierra en la tierra (Is 24,21).


En rigor, Jesús preludia que las entidades celestiales que han ocupado el lugar de Dios y aquellos que las han representado en la tierra perderán crédito y su caída será segura. Cada caída de los opresores será un triunfo del Hijo del Hombre que será percibido por los mismo opresores y celebrado por los oprimidos.

Utilizando el mismo lenguaje de la literatura apocalíptica del Antiguo Testamento alude de manera más clara al libro de Daniel 7, 13. El evangelista sigue con la mirada en la profecía de Daniel que ve cumplida en Jesús.

Una de las características de la apocalíptica judía es reunir a las tribus dispersas de Israel, pero en el versículo 27 acontecerá este reencuentro a través de Jesús.

La dignidad del Hijo del Hombre es totalmente distinta a la de cualquier hombre. Es un hombre en plenitud divina, que se ve explicitada en la figura de las nubes que rodea su figura.

¿Quiénes son los elegidos? Son los seguidores que han llegado a la meta. Son los que realizan las obras del Padre y recogen los frutos de la viña. Son hombres y mujeres que constituyen una comunidad muy distinta a las tribus de Israel.

28 "De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

La higuera advierte al que la ve, que el verano está cerca, que la cosecha esta llegando. En sentido figurado la llegado del Reinado de Dios.
El verano no es perdida es la ganancia de la cosecha (cf. Sal 126/125, 5). Marco indica que la fecundidad sigue existiendo no solo en Israel, que otros pueblos son también los elegidos y darán fruto.

29 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que El está cerca, a las puertas. 30 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. 31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.

Jesús les advierte a sus discípulos que ellos deben aprender y que los signos que se han descrito anuncian no el reino de Dios sino el Reinado de Dios.

Los signos dichos no revelan el momento porque “aquel día” como acontecimiento gozoso y definitivo está en manos del padre. Solo al Padre le compete actuar con su amor, y mientras llega esa hora otorga su Espíritu. Con aquel día y aquella hora será reivindicado el hombre y la mujer, es decir volveremos a casa.

viernes, 16 de octubre de 2009

EL QUE QUIERA LLEGAR A SER GRANDE ENTRE USTEDES,

TEXTO Mc. 10,35-45
35 Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: "Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos."36 El les dijo: "¿Qué queréis que os conceda?" 37 Ellos le respondieron: "Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda."

38 Jesús les dijo: "No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?"

39 Ellos le dijeron: "Sí, podemos." Jesús les dijo: "La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado; 40 pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado."

41 Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. 42 Jesús, llamándoles, les dice: "Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. 43 Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, 44 y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, 45 que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos."



REFLEXION
35 Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: "Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos." 36 El les dijo: "¿Qué queréis que os conceda?" 37 Ellos le respondieron: "Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda."

Previamente hemos de recordar que Jesús va en dirección a Jerusalén y los discípulos tienen la convicción de que el maestro se presentara como un mesías triunfante; el deseo del poder crece en ellos y antes que se dé la gesta liberadora se busca asegurar puestos de dominio.

Lo que piden estos discípulos es un puesto terrenal, y así ellos reflejan el concepto de un Mesías popular de orden político. Las posiciones que ellos exigen corresponden el estar en ambos lados de un rey con prestigio.

El trono de Jesús no será de prestigio sino más bien de deshonra y los que estarán a su lado (dos ladrones) no tienen tampoco prestigio alguno.

38 Jesús les dijo: "No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?"

Jesús entiende lo que piden y por eso rechaza la petición (No sabéis lo que pedís); y ante la situación les ofrece otra propuesta más radical y profunda en dos figura y dos símbolos: Figuras:1) pasar el trago 2) ser sumergidos; símbolos: copa y agua. Si usted se fija atentamente figura y símbolos son inseparables ya que una lleva a la otra. Ambas imágenes no recuerdan la pascua y el éxodo. El paso (pascua) que deben dar, es morir para renacer, y esto solo se logra desde el estar sumergidos en el dolor compartiendo la misma suerte del maestro: morir y resucitar


39 Ellos le dijeron: "Sí, podemos." Jesús les dijo: "La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado; 40 pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado."

La cruz de Jesús es donde se verá la realeza del maestro, el trono no será de poder, prestigio y aplausos. La cruz no es el signo del poder mesiánico que esperan tanto los israelitas como los discípulos. El puesto de la derecha y la izquierda será de los crucificados.

41 Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. 42 Jesús, llamándoles, les dice: "Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. 43 Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, 44 y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, 45 que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos."

Los judíos conocían muy bien el modelo de lo opresión de los romanos quienes eran brutales y tiranos a la hora de imponerse. Aquí Jesús busca recordar a los discípulos que esta práctica de tiranía y dominio no debe ser así entre ellos. La grandeza que Jesús pide a sus discípulos esta en termino de servidumbre. Desde el servir Jesús redefine la misión expectante que se tiene del Mesías.
El deseo de poder causa indignación en el grupo de los discípulos, esta ambición por el poder recuerda la división de Israel (Cf. 1Re 12,1ss).

Esta situación es corregida por Jesús al presentar el ejemplo del poder absolutista y totalitario de los poderosos, que no genera una igualdad de fraternidad. La nueva comunidad que nace del discipulado excluye absolutamente todo dominio sobre otros. La grandeza de sus miembros no consiste en estar por encima de los demás, es estar al servicio de los demás. Estar con los demás, el discípulo se pone voluntariamente junto al que sufre el dolor y opresión, pero no como oprimido sino como servidor libre y liberador. Queda establecido que la misión del discípulo no es dominar es liberar, por supuesto que aprendiendo a ser liberado también por el pobre.

Con los vv 43-44 a los discípulos le queda en claro que para afirmar la propia vida y asegurar la felicidad y la libertad no debemos dominar a los demás, por que el crecimiento no es manipulando, dominando y oprimiendo. Jesús ofrece una nueva alternativa para encauzar la vida y ser auténticos, esta alternativa consiste: aprender a servir desde una postura de amor fraterno, dar desde la generosidad es la única autoridad que no domina, no amenaza, no manipula o soborna.

Estimado lector antes de decirte chauuuuu…. Reflexione en este párrafo:

Gastar la vida no es algo que se haga
con gestos extravagantes y falsa teatralidad.
La vida se entrega sencillamente,
sin publicidad,
como el agua de la fuente,
como la madre que da pecho a su hijo,
como el sudor humilde del sembrador.

jueves, 17 de septiembre de 2009

"¿De qué discuten por el camino?"

Texto Mc 9,30-37
30 Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, 31 porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará."

32 Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. 33 Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: "¿De qué discutíais por el camino?" 34 Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor.

35 Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: "Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos."

36 Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: 37 "El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.”


REFLEXIÓN

30 Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, 31 porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará." 32Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle.

Mientras van de camino Jesús tiene un profundo interese en sus discípulos, tanto así que la instrucción es en privado.

Los discípulos no terminan de entender el camino del autentico mesías, a pesar de que el tema ya había sido abordado (cf. Mc 8,27-35). El mismo evangelista deja en claro en el versículo 32 la resistencia a entender el destino del Hijo del Hombre.

En el versículo 31, Jesús hace una ampliación con respeto a los agentes homicida del hijo del hombre, es decir en Mc 8, 31 los homicidas son las autoridades (Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.), ahora son todos los hombres (El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán…), ya no se reduce a una clase, sino que involucra a todos.

Jesús no busca en ningún momento desanimar a sus discípulos al insistir tanto sobre el tema de la muerte; en fondo busca dar calma a la angustia, al miedo y resistencia de sus discípulos, dándoles a entender que la muerte no es amenaza ni fracaso porque “a los tres días de haber muerto resucitara”

El tener miedo a preguntar es porque las expectativas de un triunfo real del mesías no se corresponden a una vida después de la muerte.

33 Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: "¿De qué discutíais por el camino?" 34 Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor.

La casa en Cafarnaúm no es solo lugar de descanso, sino que también es lugar de sinceridad, ya que las palabras de Jesús no se correspondían con las ambiciones del grupo que van en una dirección totalmente opuesta. Jesús habla del triunfo del Dios de la vida sobre la muerte, ellos del triunfo del hombre sobre el hombre que genera más muerte, al creerse el mayor de todos.

35 Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: "Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos."

El gesto de sentarse indica un lugar estable para la palabra del maestro, que serán la máxima que debe seguir el autentico discípulo: "Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos." Tengamos muy en cuenta, que cuando ha ocurrido una auténtica negación de sí mismo y se toma la cruz para ganar la vida, el signo externo del discipulado es el servicio a todos haciéndose el último. El último no tiene proyecto triunfalista, el último no piensa de manera jerárquica sino circular, el último ve primero al prójimo, el último siempre estará detrás del maestro y nunca intenta ocupar su puesto, el último…….. (Complete usted).

36 Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: 37 "El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.”

Es muy llamativo que el niño estaba junto a él, a su lado, Jesús no lo llama. El niño es modelo para los discípulos. Los niños no tenían influencia en la sociedad y dependían de sus padres. Desde lo más profundo de su ser, Jesús invita a sus discípulos a no depender de sus proyecto reformadores para sus pueblo, sino que busquen depender de aquel que lo ha enviado, y así podrán ser presencia de Jesús y del Padre.

En rigor, con los vv 35-37 Jesús propone una comunidad alternativa, que está al margen del prestigio, el poder y la verdad absoluta. Nuestra historia humana, nos ha dicho siempre que el tener el poder generan el prestigio de ser el primero, y por tanto creerse portador de una verdad absoluta y libertaria. Las palabras de Jesús van en sentido contrario, y por eso trastocan los esquemas de las sociedades. La norma es clara: "Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.", pero también es desconcertante.

Ojo, cuidado que esta norma no debe en ningún momento confundirse con aquellos de ser “servidores del pueblo” ya que ese es lema de políticos y politiqueros, porque el servicio para un político es rentabilidad sea de votos u otra cosa (no niego que pueden haber sus excepciones, pero son muy, muy, muy raras). El servicio discipular carece de rentabilidad, el servicio discipular es entrega incondicional y desinteresada.

Estimado (a) lector (a), cuando vivimos esta norma del discipulado hacemos que este mundo sea para el más pequeño su casa, esto dependerá de lo que hemos discutimos por el camino de nuestra vida y de nuestra historia. Nunca olvide lo que usted es ahora es gracia a otros que han pasado por tu vida haciéndose los últimos. Cuídense nos encontraremos mientras vamos de camino.

sábado, 12 de septiembre de 2009

QUIEN QUIERA SALVAR SU VIDA, LA PERDERÁ;

Texto de Mc 8,27-35.

27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dicen los hombres que soy yo?" 28 Ellos le dijeron: "Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas." 29 Y él les preguntaba: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Pedro le contesta: "Tú eres el Cristo." 30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. 32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. 33 Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: "¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres." 34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.


Reflexión.
27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dicen los hombres que soy yo?"

La pregunta que Jesús hace a sus discípulos, es fuera del territorio de Israel y al margen de la ciudad pagana como lo era Cesarea de Filipo.

La pregunta se formula mientras van de camino, desde este caminar hace que los discípulos se sientan libres de las exigencias de la sociedad. El lugar es propicio para que la respuesta esté libre de toda tradición e ideología religiosa.

28 Ellos le dijeron: "Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas."

La respuesta es inmediata y con nombres concretos. A Jesús lo identifican con gente del pasado, con personas reformistas que ya habían muerto, y solo quedan de estas personas sus ideas.

29 Y él les preguntaba: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Pedro le contesta: "Tú eres el Cristo."

Responder con experiencia ajena es fácil; Jesús busca que sus discípulos hagan el camino de la fe y por eso la pregunta ya no es hacia lo que piensan otros, sino que piensan y sienten sus propios discípulos. La respuesta no se hizo esperar. Pedro se hace representante del resto de los discípulos.

30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.

No hemos de olvidar que Jesús lanza la primera predicción de su muerte.
La respuesta de Pedro es bonita, pero poco aceptable, ya que en el fondo la misma forma parte de un entusiasmo y no de una experiencia. Es evidente que los entusiasmo endotímicos generan falsos mesianismos; y para superar esta situación Jesús enseña a sus discípulo, que su futuro es contrario al triunfo que ellos esperan.

En sus palabras de maestro, da entender cuál es el destino del “Hijo del Hombre” que será a través del padecer, morir y resucitar. El padecer y morir será producido por los que detentan el poder: Sanedrín judío (poder político), letrados (poder ideológico), Sumos sacerdotes (poder religioso). Y el resucitar, solo Dios que tiene el poder de dar vida.

32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.
33 Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: "¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres."


Nuevamente Pedro, se hace voz de sus compañeros y de él mismo. No acepta lo que Jesús ha dicho: padecer y morir.

Para Pedro las palabras de Jesús son contrarias al plan de Dios o mejor dicho a los intereses de él y del grupo.

El hecho de llamar a Pedro con el nombre de Satanás, subraya la seriedad del fracaso como discípulo. Jesús lo pone en su sitio. El lugar de Pedro es ser discípulo, y el verdadero discípulo tiene los pensamientos de Dios que son contrarios a los de los hombres. Nos hacemos una pregunta: ¿Cuál es el pensamiento de Dios que debe tener un discípulo de Jesús?

34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

Con estos dos versículos Jesús no solo buscar poner a Pedro en su lugar sino que debe vencer también la resistencia de sus discípulos a través de los criterios del seguimiento discipular que solo se llegaran a entender cuando estos criterios lleguen hacerse vida.

Jesús expresa cuales son las condiciones del seguimiento, y evidenciar cual es la autentica salvación. Las condiciones son dos: 1) Negarse a si mismo, que en el fondo es una renuncia al poder y al dominio humano que quita la vida, 2) Tomar la cruz, es estar claros que ser discípulos de Jesús y del Padre, trae consecuencias de hostilidad y persecución.

La auténtica salvación no surge de los triunfos terrenos que nunca hacen libre al hombre. El que entrega su vida supera la muerte y encuentra vida en abundancia.

Condiciones y criterios del seguimiento.

1. Niéguese a sí mismo 1. Quien quiera salvar su vida, la perderá
2. Tome su cruz y sígame 2. Quien pierda su vida por mí y por el
Evangelio, la salvará

Estimad@ lector@ ¿Qué arriesga usted para seguir a Jesús? ¿Quién es Jesús para su vida? ¿Merece la pena seguir viviendo como está viviendo? No responda a la ligera, las respuestas a flor de piel no ayudan, reflexione es oportuno.

viernes, 12 de junio de 2009

¿DÓNDE QUIERES COMER EL CORDERO DE PASCUA?

(Aclaración: En el blogs solo aparecerán las reflexiones del evangelio de Marco, ya que este año corresponde a este evangelista, y así mantenemos el objetivo del blogs que es reflexionar durante el año con el evangelista que toque en el ciclo litúrgico)

Texto Mc 14,12-26.

12 El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: "¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?"

13 Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: "Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle 14 y allí donde entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?" 15 El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros."

16 Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua.

17 Y al atardecer, llega él con los Doce. 18 Y mientras comían recostados, Jesús dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo." 19 Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: "¿Acaso soy yo?" 20 El les dijo: "Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato. 21 Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!" 22 Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: "Tomad, este es mi cuerpo." 23 Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. 24 Y les dijo: "Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. 25 Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios."

26 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.



REFLEXION

12 El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: "¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?"

El versículo 12 es una introducción a toda la secuencia siguiente del texto. Veamos. Ofrece un dato, y es que la fiesta de los panes ázimos era la víspera de la pascua, y era la que daba inicio al día de la pascua. Otro dato es el sacrificio del cordero de pascua que pondrá toda las acciones de Jesús bajo el signo de la pascua, así es que podemos entender que Jesús es el cordero pascual.

Una vez que se ofrecen estos datos surge la pregunta de los discípulos: "¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?". Con esta pregunta se indica que la fiesta de pascua es una iniciativa que surge de los discípulos.


13 Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: "Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle 14 y allí donde entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?" 15 El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros."

Jesús envía a sus discípulos a la ciudad, en curioso que no aparece el nombre de Jerusalén. Para poder llegar al lugar indicado ellos deben seguir unas señales poco usuales por ejemplo, un hombre con un cántaro de agua que solo lo podían llevar las mujeres que iban al pozo a buscar agua, como es el caso de la mujer samaritana. Pero en el fondo existe un sentido figurado a Juan el Bautista (el hombre que bautiza con agua), seguir al hombre del cántaro significa que las cosas deben cambiar, y el cambio viene con la ruptura del pasado que incluye las costumbres. La pascua de Jesús no es un mero rito, es un cambio a toda la vida del ser humano.

Seguir al hombre del cántaro hasta donde llegue indica el final del camino. El lugar donde se celebrara la pascua tiene sus propias características: es una casa de dos piso, tiene una sala grande y el lugar está preparado para la misma. ¿Qué significan para ti amigo o amiga lector estas condiciones?

16 Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua.

Los discípulos son obedientes a la palabra del maestro, siguen con riguridad las instrucciones, pero también esta obediencia es disposición de personal.


17 Y al atardecer, llega él con los Doce. 18 Y mientras comían recostados, Jesús dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo."
19 Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: "¿Acaso soy yo?" 20 El les dijo: "Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato. 21 Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!" 22 Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: "Tomad, este es mi cuerpo." 23 Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. 24 Y les dijo: "Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. 25 Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios."


La precisión temporal (al atardecer), será misma precisión que se utilizara para indicar la sepultura de Jesús (Cf Mc 15,42). También esta precisión es indicativa de incomprensión (Cf Mc 1,32; 4,35; 6,47). La presencia de los doce es también simbólica, ya que representan el nuevo Israel en cada una de sus tribus.

El comer recostados (v 18), es el signo propio de los hombre libres (cf Mc 2,15; 6,39; 8,6) en una comida que es fiesta. Si la pascua es signo de la liberación de Egipto, comerla junto a Jesús es signo de la liberación total es decir más que Egipto, porque la pascua de Jesús no es un recuerdo del pasado es una realidad viva y operante.

El comer juntos es signo de amor, amistad e intimidad, y para que aquella amistad, amor e intimidad fuera quedar manchada era mejor revelar quién era el traidor. La denuncia de Jesús del traidor produce inquietud y tristeza, porque cada uno se ve como un posible traidor porque no hay seguridad en la fidelidad discipular hacia el maestro, y esto hace no sean capaz de descubrir al traidor.

Jesús precisa el traidor, y ese surge desde el grupo, de los que él llamo por amor, amistad e intimidad; por eso el traidor comparte su misma comida y su misma vida.
Esta situación no detiene a Jesús (“…el Hijo del hombre se marcha…”), él tiene firme voluntad de llegar a la muerte indicando que él no fracasara, pero el hombre que lo entrega su existencia será un fracaso. Hasta el momento no se dice abiertamente el nombre del traidor porque en esta situación puede ser cualquiera de la comunidad, incluso nosotros estimado lector podemos ser ese hombre cuya existencia está abocada al fracaso.

En la frase entregar al hijo del hombre, significa querer anular todo valor humano, toda plenitud. Hacer esto es un fracaso para sí mismo y para hacer esto más vale no nacer.

En la comida Jesús ofrece el pan, que a partir de ese momento será su identidad y presencia, pero también es asimilarse a él, aceptar su palabra y vida como norma y guía única. Es curioso que no se indique que tomen el pan y lo coman, el texto lo deja como una acción tácita, pero de la copa si dice que la bebieron. Después de haberla bebido Jesús explica que significa la copa, es signo de su muerte violenta que estará en término de alianza y así la alianza del Sinaí queda sustituida. Beberla por parte de los discípulos es aceptar la muerte de Jesús y comprometerse como él

Con el versículo 25 Jesús termina con una solemne declaración: Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.

26 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.

Con este versículo se indica que salen de ciudad hacia el Getsemaní. El verbo salir, indica el acto voluntario de morir.

sábado, 28 de marzo de 2009

SEÑOR, QUEREMOS VER A JESÚS

TEXTO
Jn 12,20-33.

20 Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. 21 Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: "Señor, queremos ver a Jesús." 22 Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. 23 Jesús les respondió: "Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre.


24 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. 25 El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. 26 Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.


27 Ahora mi alma está turbada. Y ¿que voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! 28 Padre, glorifica tu Nombre." Vino entonces una voz del cielo: "Le he glorificado y de nuevo le glorificaré." 29 La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno. Otros decían: "Le ha hablado un ángel."

30 Jesús respondió: "No ha venido esta voz por mí, sino por vosotros. 31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera. 32 Y yo cuando sea levando de la tierra, atraeré a todos hacia mí." 33 Decía esto para significar de qué muerte iba a morir.


REFLEXION

20 Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. 21 Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: "Señor, queremos ver a Jesús." 22 Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. 23 Jesús les respondió: "Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre.

El evangelista Juan, menciona a un grupo de Griegos, que bien pueden ser Judíos helenistas, paganos prosélitos o quizás simpatizantes del judaísmo. Estos griegos llevan un objetivo, subían a la fiesta (no se especifica cual fiesta en concreto, pero por el contexto es la fiesta de la pascua), pero al encontrar a Jesús renuncian al propósito de ir a la fiesta de pascua, en todo caso podemos decir que las ovejas que no son del redil de Israel comienzan a llegar para ser acogidas y reunidas por Jesús.

Estos griegos tienen un profundo interés en conocer a Jesús: Señor, queremos ver a Jesús. Felipe (que significa boca de lámpara) el que le había invitado a Natanael para que se acercara a Jesús (Jn 1,46), no es capaz de hacer el mismo gesto con los griegos, él acude donde esta Andrés quien vive cerca de Jesús (Jn 1,39) y que comprende el mensaje (Jn 6,8-9). Andrés no toma la decisión y deciden consultar a Jesús. Estas dos figuras, Andrés y Felipe, son un claro reflejo que las comunidades cristianas no se abrieron fácilmente a la acogida de los gentiles.

Jesús no habla o recibe directamente al grupo de los griegos, ya que esta será tarea de sus discípulos y seguidores, por lo menos así lo da entender el texto.

Jesús declara que la “hora ha llegado”, no es una hora de cronos es un tiempo de Kairos (tiempo de Dios), donde la autentica figura del hombre no es la un héroe, no es la de un filósofo cuya sabiduría proviene de biblioteca, la hora del Hijo del Hombre está en un nivel muy, muy alto. Con esta declaración Jesús comienza a dejar en claro que sus discípulos no deben plantear una doctrina, que Jesús no es un héroe de la historia, sino que tienen que demostrar que sus vidas unidas a Jesús, el ser humano alcanza la plenitud de la vida, y esta vida es parte de la gloria y del amor de Dios.

24 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. 25 El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. 26 Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

Los frutos en la misión, Jesús les deja muy en claro, que no se genera vida sin dar la propia vida; ya que la vida es fruto del amor y brota según la medida este amor. La metáfora o imagen de la semilla, vendrían a dar entender que los frutos de la misión del discípulo es dar la vida.

La muerte, en su mayor parte es vista como expresión de fracaso y destrucción de la vida, para Jesús la muerte es culminación del proceso de donación del discípulo, que no es a través de la trasmisión de un mensaje doctrinal, sino de la práctica de amar hasta el fin. El amor es el mensaje fundamental.

El secreto de la fecundidad, que estaba planteado en términos de la descendencia, ahora se pone en la entrega de la propia vida.

27 Ahora mi alma está turbada. Y ¿qué voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! 28 Padre, glorifica tu Nombre." Vino entonces una voz del cielo: "Le he glorificado y de nuevo le glorificaré." 29 La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno. Otros decían: "Le ha hablado un ángel."

En Jesús podemos encontrar lo contrario a la muerte, pero el don de una vida plena es rechazada y condenada por los suyos. Por eso la turbación que nos presenta el versículo 27, es producto del horror que siente el amor que hay dentro de él por el odio que sienten hacia él.

Jesús es consciente que buscar una intervención de un Dios solución, seria eludir su responsabilidad y no asumir las consecuencias de sus propios actos. Jesús reafirma su decisión, y esta dependerá de su “hora” que es el enfrentamiento final con el mundo homicida. Pero no olvidemos que es un momento duro y doloroso el que Jesús está asumiendo con sus discípulos, esta hora es el culmen de su vida.

La decisión de Jesús que es a su vez una profunda oración, tiene respuesta; Dios también tomara parte en la hora del hijo por los todos los hombres: Le he glorificado y de nuevo le glorificaré. La voz-trueno-ángel confirma la misión divina de Jesús.

30 Jesús respondió: "No ha venido esta voz por mí, sino por vosotros. 31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera. 32 Y yo cuando sea levando de la tierra, atraeré a todos hacia mí." 33 Decía esto para significar de qué muerte iba a morir.

Jesús hace una interpretación de lo sucedido. El Jesús levantado en la cruz, es sentencia del orden injusto pero también manifestación esplendorosa del amor de Dios al hombre.

viernes, 20 de marzo de 2009

EL QUE OBRA EL MAL ABORRECE LA LUZ…PERO EL QUE OBRA LA VERDAD, VA A LA LUZ

TEXTO
Jn 3,14-21
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, 15 para que todo el que crea tenga por él vida eterna.

16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18 El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.

19 Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. 21 Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios."


REFLEXION
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, 15 para que todo el que crea tenga por él vida eterna.

El evangelista Juan establece un paralelo con el libro de Nm 21,8 y es cuando Moisés por orden de Yahvé fabrica una imagen de serpiente, para que todos aquellos que fueran mordidos por este tipo de animal, pudiera seguir viviendo. Por otra parte, cuando se indica “ser levantado en alto” es para ser mirado por todos, sin ninguna razón de privilegio, como fuente de vida para todos.

La expresión “vida eterna” no está en referencia después de la muerte, sino que es una vida que ya se da en la vida misma del ser humano.

Es muy llamativo que el nombre de “Jesús”, es sustituido por el de “Hijo del Hombre”, porque de esta manera Jesús es el prototipo de la humanidad, y fijar la mirada en él es tener vida en abundancia, además el evangelista presenta la cruz no como un suplicio, sino como un signo glorioso. La nueva señal que dará la vida no será la ley, sino el Hijo del Hombre crucificado.

16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18 El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.

El versículos 16 subraya hasta donde ha llegado el amor de Dios por el hombre, tanto así que la entrega del “Hijo único” se asemeja a la historia de Abrahán cuando se le pide sacrificar su hijo (cf Gn 22,2); tanto Abraham como Dios tienen un punto común, y es dar plenitud, uno a la alianza y Dios a la vida.

En la entrega del Hijo al mundo, Dios se acerca al mundo no para condenar y destruirlo de manera apocalíptica, a través del Hijo buscar salvar al hombre que es su imagen y semejanza. En rigor, no hay juicio por parte de Dios, es el hombre que por su opción determina su vida o la muerte

19 Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. 21 Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios."

La ley era la norma normante, ahora es el Hijo del Hombre con su entrega en la cruz, la nueva luz no vendrá de la letra muerta (ley), vendrá de la vida misma.
Optar en contra de la vida y del amor, es elegir a la muerte, es obrar de manera perversa, es generar tinieblas es odiar la luz, por tanto no son las doctrinas las que separan de Dios, sino conductas es decir modos de obrar que están basados en la opción.

Con este breve pero profundo discurso, Jesús da entender que quien no ha hecho opción por el amor, no está libre la irracionalidad del odio, el rencor, venganza, etc., que alejan del proyecto originario de Dios.

El hombre se humaniza, no en el cumplimiento de observancias de leyes externas, sino por la capacidad de amar, solo el amor ayuda ser libre, a dejar a tras el pasado para empezar de nuevo. Una sociedad o las Iglesias que solo estén basadas en la ley, no cambian a la persona, sino que se vuelven opresoras de la vida y de la conversión. El Hijo del Hombre (Jesús) es un voto de confianza que Dios ha puesto en nosotros para que logremos cambiar.

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra