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sábado, 17 de junio de 2023

RUEGUEN AL DUEÑO DE LA COSECHA

 

Mt. 9,35-37; 10, 1-8 – Rueguen al dueño de la Mies.

 Hoy en el evangelio se nos ofrece una síntesis apretada de la actividad de Jesús que se expresa en la curación de un paralíticos que lo invita a levantarse, la sanación de una hemorroisa, dos ciegos y la liberación de un endemoniado, sin olvidarnos de la llamada que hace a Mateo y el comer en su casa con los recaudadores de impuestos (Cf Mt. 9, 1-32).

Toda la acción anterior lo lleva a tener compasión -no confundir con lastima- del pueblo.  La compasión de Jesús surge con la praxis de la cercanía (el estremecimiento). La compasión no surge sino estamos en camino, por eso no dice el evangelio que Jesús recorría las ciudades y aldea, no para hacer turismo, porque la Buena Noticia del Reino es luz que llega a lo mas oscuro de la vida (enfermedades y demonios)

     El ver de Jesús no se enmarca a en una acción sociológica, sino de profunda compresión hacia los vejados, enfermos, abatidos y atormentados.

     El discipulado al que Jesús invita, es desde la acción y la experiencia en querer hacer algo por la mies que es mucha. ¿Qué es la mies? En un primer momento se refiere a la cosecha del cultivo de la cebada, trigo y la avena, no hay referencia a la abundancia de la cizaña…Jesús recurría a las palabras de la vida diaria de los hebreos como en el caso de la actividad agrícola, para acercar el mensaje del Reino de Dios. En este caso al decir que la mies es mucha indica que: abundancia de gente a punto de convertirse, momento de buscarla.

     Frente a la llegada del Reino de Dios, son llamados aquellos que seran pescadores de hombres. Se les dio poder (posibilidad de…) de expulsar el mal, curar y sanar (cf. Mt 10,7). Cuando el evangelista hace referencia a los nombres de los discípulos, es porque cada uno de ellos siendo distintos, darían de si ocupándose de aquello en la que Dios no es responsable sino el mismo hombre; pero no van solo, los acompaña la promesa del Reino de Dios.

     Por último, la “instrucción” que Jesús ofrece a sus discípulos no son indicaciones, no es un recetario, no es un vademécum de cosas, es un cambio de mentalidad que primero parte de la propia casa (Pueblo de Israel) y en la pascua de la resurrección será fuera de la casa de Israel (Gentiles y Samaritanos). Esta instrucción es importante, siempre pensamos cambiar a los demás, cuando hemos empezar por los mas cercanos a nosotros mismos. Si el reino de Dios está cerca de nosotros, también lo están los enfermos, los muertos, los leprosos, los demonios…etc.

    Decide Tu el rumbo….

viernes, 9 de febrero de 2018

SI QUIERES PUEDES CURARME Mc 1,40-45



Situación del leproso.

  • La enfermedad de la lepra fue vista como una enfermedad TABU, es lo equivalente a como vemos a los enfermos de SIDA, Cáncer etc. Cuando se tiene tabú no se puede responder correctamente desde la fe. La ética y la moral  queda errada en su actuación.
  • El leproso es un marginado que padece lo más tormentoso para un ser humano, como es la soledad, el rechazo y el oprobio por ser potencialmente una amenaza para el otro.
  • El leproso es considerado un muerto que lleva el juicio Dios, así era interpretada el porqué de su enfermedad.
  • Entrar en contacto con un leproso es quedar impuro y no poder reunirse con la comunidad.
  • Curar un leproso equivale resucitar a un muerto, y según la ley (Lv 13) quien le puede restituir a la comunidad, es el sacerdote declarándolo sano.

La actuación de Jesús.

  1. Siente compasión y no tiene miedo en tocarlo. Jesús se mancha las manos con el dolor de la persona que sufre, y solo acercándose físicamente puede mostrar la cercanía de Dios. Dios es amor, y solo el amor puede estar por encima de las leyes rituales, sociales y morales. Solo el amor mueve los límites.
  2. La actuación de Jesús con su palabra. “QUIERO QUEDA LIMPIO” al decir esta palabra para el oído de un marginado y tocar el cuerpo de un excluido, el Reino de Dios queda abierto para quien sea capaz de hablar y tocar como el hijo: parafraseo “porque estuve en enfermo… me hablaste y me tocaste… pasa a tomar parte del banquete de tu Señor a mi derecha” En rigor el Reino de Dios es para quien derriba las barreras de las lepras humanas.
  3. El doble mandato de Jesús: Primero que cumpla lo que se pide en Lev 13, Segundo que guarde el secreto que fue curado al tocarlo. A pesar de este mandato el ex leproso se convierte en un testigo y pregonero de la cercanía de Dios a través de su Hijo Predilecto en quien tiene sus complacencias.

Consecuencia de la actuación.

  1. Jesús pasa hacer el marginado, ya no puede entrar en ningún pueblo (no pensemos solo en la fama que la da la curación, sino que también comienza vivir parte de su vida lo que será el calvario.
  2.  La gente ha descubierto que la vida está en Jesús. Vida que brota afuera y no dentro de las leyes. Vida que no se encuentra en el templo. Jesús camino verdad y vida, verdad muy presente en el evangelio de Juan. 
  3.  La actuación de Jesús con este leproso evidencia una señal mesiánica, signo claro que el Reino de Dios rompe las barreras de la soledad, el rechazo y el oprobio.

Cabe solo terminar con una exclamación SEÑOR SI QUIERES PUEDES CURARME DE MI PECADO… la respuesta ya está dada… SI QUIERO QUEDA LIMPIO. AMEN

domingo, 29 de enero de 2017

SALTEN DE CONTENTO

Iniciamos con un cuestionamiento: ¿Qué es la felicidad? ¿Cómo alcanzarla?
En el texto de Mateo 5 Jesús presenta la síntesis de la vida para todo aquel hombre y mujer que vivirá el seguimiento como opción fundamental y experiencia de fe. Los destinatarios son todos los discípulos y la multitud, no están dirigidas a una elite de consagrados o individuos aislados.

En las nueve (9) bienaventuranzas se va señalando el camino que conduce a la felicidad verdadera culminada en la recompensa de tener a Dios. En cada una de la bienaventuranzas existe una tensión entre la situación presente y lo que esta punto de brotar. Los pobres, los sufridos, los hambrientos, etc. se les anuncia que su vida cambiara, siempre y cuando ellos también se esfuercen por cambiarla. Cada una de las bienaventuranzas están en sintonía con el cántico de la Santísima Virgen María (el Magníficat): “derribo del trono al poderoso y exalto al humilde”

En las bienaventuranzas hay una clara y fuerte afirmación que la situación actual no es querida por Dios, no refleja su gloria, no fue lo salió de boca y manos, no es parte de su plan.

Son dichosos o felices aquellos que en sus vidas han hecho lo tenían que hacer para superar la situación que les ha tocado vivir como desgracia. Dios no es insensible al sufrimiento humano, Dios no es apático, Dios sufre donde sufre la vida, somos nosotros que quienes nos hemos vuelto más apáticos porque se está perdiendo la sensibilidad para percibir el sufrimiento ajeno e incapacidad de padecerlo, porque se ve en el pobre un potencial agresor o asesino, un sucio y mal educado.

Con la palabra dichosos Jesús proclama que han llegado los tiempos mesiánicos que ante el amor de Dios no existen predilectos ni desechados, más aun los que son el producto de la mezquindad y corrupción social y política dígase pobres y marginados son los primeros.

Finalmente Mateo a lo largo de su escrito deja bien en claro que Jesús no solo proclamo las bienaventuranzas sino que también las vivió en su actividad de proclamar el Reino de Dios.

El verdadero arte de vivir dichosos no está en el tener sino en el hacer que la vida sea una entrega por la vida. 

domingo, 4 de septiembre de 2016

EL QUE NO RENUNCIE A TODO LO QUE TIENE NO PUEDE SER MI DISCIPULO Lc. 14,25-35


Jesús hace una llamada radical por él a cargar con la cruz y renunciar a todo, de otro modo no se puede ser discípulo.
Dejar a padre, madre, hermanos… Cuando Jesús invita hacer una opción radical por encima de la familia está indicando que los valores del Reino están por encima de todo vínculo de sangre o apellido. La opción por Jesús es el único absoluto del discípulo: ni padre, madre, ni hermanos y hermanas, ni la propia vida es lo fundamental. Vamos explicar un poco esta radicalidad porque puede ser interpretada de una manera fanática en la pierde fuerza el evangelio y reducido a un mero interés personal.
Cuando el discípulo o el cristiano ve su vida a la luz de los valores del Reino de Dios que son vida en Jesús, las otra realidades adquieren su verdadera dimensión y entiende su origen y como tienen que ser vividas; es decir la paternidad, la maternidad nacen en Dios porque Dios es padre y madre; la hermandad y amistad son de Dios porque Dios es hermano y amigo, la vida no es sostenimiento propio ya que viene de Dios, es mejor tomar de la fuente que buscar el agua de la vida río abajo.
Cargar la cruz. Cuando se olvida es un sacrificio la vida misma se diluye y pierde su fuerza, quien no esté dispuesto aceptar el fracaso a los ojos de los hombres y enfrentar los conflictos no puede asumir el camino de Jesús que es una puerta angosta. Tarde o temprano a todos no toca sufrir sea una enfermedad, un accidente, la muerte de un ser querido… ¿Qué hacer? La actitud del creyente es diferente, sin buscar dar explicaciones artificiosas pensando que es una prueba, un castigo, una purificación que Dios envía. Dios no es sádico que se alegra al vernos sufrir. El sufrimiento es malo por eso debemos de combatirlo convirtiéndolo  en la experiencia más realista y honda para vivir la confianza en Dios padre, en el hijo y con el Espíritu Santa. Llevar la cruz de manera trinitaria, es abrirse a la confianza de un padre que ama, del hijo que nos redime y del Espíritu que nos fortalece en el momento de cargar la cruz.
Renunciar a sí mismo. El seguimiento a Jesús como cristianos no puede depender de un impulso fácil, de un entusiasmo superficial  o de una corazonada. En la vida tenemos que saber presupuestar con que contamos para construir y evaluar que se tiene para combatir; para construir una nueva vida hemos de reflexionar sobre las decisiones  que hay que tomar en cada momento.
Jesús invita pero no obliga, solo ofrece.

martes, 2 de agosto de 2016

UNA HISTORIA DE VIDA POR EL REINO DE DIOS

¿Qué sabemos de Jesús de Nazaret? El primer dato de la vida de Jesús es que nace en Belén o en Nazaret. Jesús fue descubriendo su propia vocación, Él empieza a descubrir y responder a la pregunta de toda vocación: ¿Quién soy yo? ¿Qué voy a hacer con mi vida?, ¿Qué quiere Dios de mí?

El punto central de la vocación de Jesús es el Reino de Dios, tiene unas características concretas. La primera, es que el Reino de Dios está vinculado a la persona de Jesús. La segunda característica es que Jesús subraya especialmente un aspecto: que el Reino de Dios llega para todos y llega gratuitamente. La idea de Jesús es que Dios nos quiere independientemente de cuál sea nuestra actuación. Eso es lo que significa que Dios es nuestro Padre, que es amor incondicionado y la tercera característica, consecuencia de la anterior, es que los primeros destinatarios del Reino de Dios, según Jesús, son los pobres (entendiendo por pobres, los que no tienen dinero, los que no tienen para que comer, los enfermos, marginados por la sociedad, huérfanos, viudas, prostitutas, publicanos), ¿Por qué son los primeros? Porque, en la concepción vetero-testamentaria, la riqueza es una bendición de Dios. Si la riqueza es bendición de Dios, quien es pobre no posee esa bendición. Jesús, en contra de la concepción dominante, afirma que la bendición de Dios, su Reino, esa actuación de Dios que ya está llegando, viene preferencialmente para todos aquellos que parecen estar dejados de su mano. Un ejemplo claro, se muestra en la parábola de los invitados al banquete de bodas (Mt 22,2-10) donde se mencionan algunos invitados que están convidados por su propio derecho: el pueblo judío, teóricamente cumplidor de la ley. Pero estos invitados no quieren ir al banquete, es decir, rechazan el don gratuito del amor de Dios que es el Reino. Entonces el rey manda salir a los caminos para invitar a todos, tanto a los buenos como a los malos. Todos están llamados ahora al Reino, a disfrutar del amor gratuito e incondicional de Dios. También todos los que no cumplen la ley y todos los que parecía que estaban dejados de la mano de Dios: pobres, prostitutas, pecadores, publícanos, enfermos, hasta los paganos, en fin, todos.

Algunos datos relevantes de la actuación de Jesús en referencia al Reino de Dios son:

La frecuencia y la intensidad de su oración (Padrenuestro). Cuando los discípulos, reiterativamente asombrados por la oración del Maestro, le piden que les enseñe a rezar, reciben una enseñanza original de Jesús y no habitual en el mundo judío: cuando recéis, llamad a Dios «Padre». Todo el Padrenuestro, tal como lo rezamos, saliera de labios de Jesús. Probablemente influyó en su composición también la necesidad de la comunidad primitiva de tener una oración que marcara su identidad frente a otros grupos judíos. Sin embargo, sí digo que invocar a Dios llamándose «Padre» es algo que Jesús nos enseñó, y que esa enseñanza es una forma de expresar la concepción de Jesús y de sus seguidores de que Dios es Amor incondicionado. Sin embargo, en el Padrenuestro tenemos concentrada también toda la predicación y toda la enseñanza de Jesús.

En las parábolas ciertamente Jesús anunció su mensaje. La mayor parte de las parábolas reflejan de tal manera el ambiente palestino contemporáneo de Jesús que no se puede dudar de su autenticidad. Las parábolas fueron, pues, contadas por Jesús. Su originalidad no está en que Jesús utilizara ese tipo de narraciones para impartir sus enseñanzas, pues era frecuente que los maestros en Israel enseñaran en parábolas. Gracias a las parábolas podemos conocer mucho de la personalidad de Jesús, de su cultura y de su sensibilidad. Jesús nos habla de siembra y de pesca, de viñadores y pastores, de mujeres que amasan el pan y de comerciantes en perlas, de banquetes de boda y de hijos que se marchan de casa...El mundo agricultor, pastoril y pescador de Galilea rezuma en sus historias. Desde un punto de vista literario, podemos clasificar las parábolas pronunciadas por Jesús en tres tipos. Algunas parten de realidades de la vida y de los hombres para ilustrar con ellas la actuación de Dios. Otro tipo de parábolas no parten de una realidad cotidiana, sino que son historias inventadas por Jesús, verosímiles en su contexto histórico y sociocultural, con las que también nos enseña lo que ocurre con el Reino que llega o, lo que es lo mismo, cuál es la actuación de Dios con los hombres. Un último tipo de parábolas, son aquellas con las que Jesús trata de enseñarnos una manera de actuar que nos toca ejercitar a nosotros, en respuesta al anuncio de la llegada del Reino.

Los milagros hechos por Jesús son signos de la presencia del Reino. Jesús, en último término, no hace milagros; lo que hace son signos. Más aún, la palabra «milagro» no es frecuente en el Nuevo Testamento, y algunas de las veces en que aparece lo hace en tono crítico. Cuando Jesús cura a los ciegos o a los paralíticos, lo que hace es mostrar lo que el Reino de Dios significa: que la salvación ha llegado a los enfermos, a los pobres. Cuando Jesús multiplica los panes, lo que hace es dar un signo del reino. El reino es como ese banquete donde hay para todos y sobra, donde se comparte y se vive la fraternidad.

Las comidas de Jesús, Jesús comió habitualmente con publícanos, pecadores y prostitutas. Las comidas de Jesús con estos marginados son también signo del Reino de los Cielos. Podemos decir que esas comidas de Jesús son una parábola realizada, una parábola viva, en lugar de una parábola narrada. Las comidas de Jesús son la imagen del banquete celestial y, por tanto, anuncio de la llegada inminente del Reino de Dios. Entre estas comidas del Señor hubo una muy importante, la última comida de Jesús (Le 22,14-20), en la que él, ante su muerte inminente, prevista y asumida, se despidió de los pocos que todavía creían en su anuncio y le seguían. Con ello, Jesús ofrecía su vida en
servicio al Reino por él anunciado. La Eucaristía es para los cristianos la reiteración de esa comida última de Jesús. Es su memorial, precisamente porque en ese banquete tenemos la quintaesencia de lo que fue su mensaje y su vida.

Los Discípulos, Jesús escogió discípulos como signo de la comunidad del nuevo Israel que, con la llegada inminente del Reino, se iba a iniciar. Por eso el grupo íntimo de los discípulos son doce, representantes de las doce tribus de Israel. Este grupo, liderado por Pedro, fue el grupo que, tras su muerte, recogió la herencia de Jesús en los primeros momentos con la conciencia de ser los testigos de la proeza escatológica de Dios que había tenido lugar en él.

El conflicto, Jesús tiene éxito al comienzo, es seguido al principio por sus signos, por su predicación de la inminente llegada del Reino de Dios, con la que se va a hacer presente la felicidad que todo el mundo desea. Ahora bien, enseguida la predicación de Jesús empieza a entrar en conflicto. Subrayaría tres motivos importantes para el conflicto. Primero, la llegada del Reino de Dios supone el final de la estructura política y religiosa sobre la que se mantiene Israel: la ley y el templo (Jn 11,50s.). Evidentemente, esto no es del gusto del Segundo, ¿es verdad que el Reino llega con Jesús? En torno a este punto se va a jugar la condena a muerte. ¿Es Jesús el que trae un mensaje de parte de Dios o, por el contrario, no trae tal mensaje de parte de Dios y es un impostor? Tercero, ¿es verdad que el Reino de Dios está gratuitamente ofrecido a todos, sin que lo tengamos que merecer? ¿Nos quiere Dios todo cuanto puede, independientemente de lo que hagamos? Si esto es falso, es decir, si nosotros tenemos que merecer el amor de Dios, entonces Jesús es un falso profeta. Es la misma cuestión planteada por Pablo en las cartas a los Gálatas y a los Romanos y que le llevará a la muerte. Judaísmo, ni fariseo ni saduceo.

Jesús asume el conflicto cuando decide subir a Jerusalén. Sube a Jerusalén porque todo profeta ha de manifestarse en Jerusalén. Jesús sabe que su predicación sobre la inminencia de la llegada del reino debe dejarse oír en Jerusalén. Manifestarse en Jerusalén incluye afrontar el conflicto con las autoridades. Ello provoca las deserciones entre sus seguidores. Jesús lo sabe y lo asume. Asume la muerte que prevé le va a sobrevivir: «mi vida nadie me la quita; yo la doy voluntariamente»

domingo, 10 de noviembre de 2013

DE QUIEN SERA ESPOSA

TEXTO:
LC. 20,27-40

Los saduceos representan una casta sacerdotal privilegiada, pertenecen a la mayoría de los sumos sacerdotes, son los portavoces de las grandes familias ricas. Negaban la resurrección de los muertos.

 El ejemplo que ellos ponen busca ridiculizar las enseñanzas de Jesús presentando el caso de la mujer cuyo esposo no deja descendencia y se busca aplicar la ley del levirato Dt 25,5. ¿De quien será esposa? Esta pregunta es el centro de la situación.

La respuesta de Jesús se dirige por TRES (3) caminos:

1)     La vida futura es una vida transfiguradas (son hijos de Dios) y vivida en presencia de Dios (ser como ángeles). Las relaciones humanas serán elevadas  a un nivel en el que dejaran de tener vigencia las limitaciones humanas.

2)     La resurrección no es continuidad de  esta vida.

3)     El Dios en que creemos no es un Dios de muertos sino de vivos (El Dios de … Abrahán, Isaac y Jacob)

Hoy hemos caricaturizado, ridiculizado y banalizado la presencia de Dios.  Es decir pasando por confesiones religiosas infantiles, discusiones estériles, por  comparaciones con extraterrestres, etc… pero no dado una experiencia de Dios, son muy poco quien lo han hecho.

Jesús no habla mucho de Dios sido del Reino de Dios, porque para poder hablar y conocer a Dios hemos de estar en su reino, fuera del Reino de Dios seria palabrería, lo único que no acerca un poco, es la experiencia de fe que cada quien bien puede hacer de Dios

A medida que dejamos que nuestra fe sea para el mas allá, se pierde la capacidad de dar esperanza y sentido a la vida presente nos resulta mas fácil abusar de la muerte; haciendo realidad la triste frase HOMO HOMINI LUPUS.

 Cuando se experimenta la fuerza de la resurrección de Jesús se descubre en Dios un padre apasionado por la vida y se comienza a amar y defender la vida de  manera nueva. El creyente siente que ya desde ahora se nos llama a la resurrección  y a la vida.

 Quien vive una fe casuística y capciosa está más cerca de la actitud saducea que de la fe en Jesús.   

domingo, 5 de mayo de 2013

MIS PALABRAS NO PASARAN



Mc 13,24-32
24 "Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. 26 Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; 27 entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

28 "De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.
29 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que El está cerca, a las puertas. 30 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.
31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.
REFLEXION
24 "Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. 26 Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; 27 entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.
Jesús les habla en  el lenguaje de Is 13,10; 34,4; Ez. 32,7, es un lenguaje de cataclismos cósmicos indicando así una transformación que será profunda y que conllevara a la presencia del Reino de Dios. Los “fenómenos cósmicos” no llevan a la destrucción sino a la transformación, liberación, un nuevo mundo.
Si los fenómenos naturales que se describen (el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas),  se leen desde el antiguo testamento serian el preludio del dolor y la desgracia, pero desde el evangelista Marco es una escatología de la esperanza.
Un segundo significado del sol, la luna y las estrella. Para los pueblos politeístas, el sol y la luna encarnan a sus dioses y son el fundamento de la divinidad. En cuantos a las estrellas se designa a los poderes opresores, por ejemplo leemos:
¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a tierra, dominador de naciones! Tú que habías dicho en tu corazón: «Al cielo voy a subir, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión, en el extremo norte. Subiré a las alturas del nublado, me asemejaré al Altísimo. (Is. 14,12-14).
Aquel día castigará Yahveh al ejército de lo alto en lo alto y a los reyes de la tierra en la tierra (Is 24,21).
En rigor, Jesús preludia que las entidades celestiales que han ocupado el lugar de Dios y aquellos que las han representado en la tierra perderán crédito y su caída será segura. Cada caída de los opresores será un triunfo del Hijo del Hombre que será percibido por los mismo opresores y celebrado por los oprimidos.
Utilizando el mismo lenguaje de la literatura apocalíptica del Antiguo Testamento alude de manera más clara al libro de Daniel 7, 13. El evangelista sigue con la mirada en la profecía de Daniel que ve cumplida en Jesús
Una de las características de la apocalíptica judía  es reunir a las tribus dispersas de Israel, pero en el versículo 27 acontecerá este reencuentro a través de Jesús.
La dignificad del Hijo del Hombre es totalmente distinta a la de cualquier hombre. Es un hombre en plenitud divina, que se ve explicitada en la figura de las nubes que rodea su figura.
¿Quiénes son los elegidos? Son los seguidores que han llegado a la meta.  Son los que realizan las obras del Padre y recogen los frutos de la viña. Son hombres  y mujeres que constituyen una comunidad muy  distinta a las tribus de Israel.

28 "De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.
La higuera advierte al que la ve, que el verano está cerca, que la cosecha esta llegando. En sentido figurado la llegado del Reinado de Dios.
El verano no es perdida es la ganancia de la cosecha (cf. Sal 126/125, 5). Marco indica que la fecundidad sigue existiendo no solo en Israel, que otros pueblos son también los elegidos y darán fruto.
29 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que El está cerca, a las puertas. 30 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.
31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.
Jesús les advierte a sus discípulos que ellos deben  aprender y que los signos que se han descrito anuncian no el reino de Dios sino el Reinado de Dios.
Los signos dichos no revelan el momento porque “aquel día” como acontecimiento gozoso y definitivo está en manos del padre. Solo al Padre le compete actuar  con su amor, y mientras llega esa hora otorga su Espíritu. Con aquel día y aquella hora será reivindicado el hombre y la mujer, es decir volveremos a casa.

domingo, 5 de febrero de 2012

Vamos a otra parte. Voy a predicar también en otro lugar. Mc. 1,29-39.

En el texto se distingue con claridad los espacios donde Jesús se desenvuelve, es decir lo que es la sinagoga, la casa de Pedro y el descampado donde hizo oración. En la Sinagoga se reconoce que tiene autoridad, en la casa de Pedro Jesús es el hombre apasionado por la vida y en el descampado es el hombre orante que para estar en comunicación con el Padre no necesita del templo y las prescripciones litúrgicas o doctrinales. Por otro parte, en el evangelista se insiste que Jesús fue conocido en Galilea, por ende quienes primero reconocen la autoridad de Jesús son los pobres, y a quienes le anuncia primero la buena noticia con signos creíbles de la llegada del Reino de Dios es a los pobres. Esa es Galilea región apartada que aunque tenia posibilidad económica, buenos caminos de comunicación… era también la periferia de los pobres. “No cabe la menor duda que donde esta Jesús hay vida, se lucha por la vida. Donde esta Jesús hay amor por la vida, interés por el ser humano, pasión por la liberación de todo mal… La primera imagen que nos presenta el evangelista es que Jesús cura y sana, atento a los males y dolencia de los demás, es un hombre que difunde la vida y restaura lo que está enfermo… Jesús humaniza, libera, devuelve la alegría y da vida a todos.” Es tal la pasión de Jesús por la vida, que el sábado – día de reposo y oración- no es camisa de fuerza que lo detenga, porque para Jesús es más importante la vida que guardar formalidad de preceptos religiosos. Jesús esta dispuesto a extender su mano para levantar, signo de lo que es la resurrección y la curación total. En la oración Jesús discierne profundamente que la llegada del Reino de Dios no puede quedar regionalizada, él no va esperar que vayan a Galilea todos los pobres de la tierra; Jesús toma la firme determinación que será él que ira a los necesitados para que los conozcan y reciban los signos del Reino de Dios. Donde este el dolor humano Dios estará presente a través de hijo Jesús. Jesús no fue insensible ante el dolor humano, quiso asumir el dolor en todas sus manifestaciones, pero también al hacerse com-pasivo en el dolor se hizo enemigo de aquellos que se desentendieron de sus propios hermanos. Asumir la causa de Jesús por los pobres, es enfrentar al mal abiertamente en la mezquindad de aquellos que pasan de largo ante el dolor. El reino de Dios es una nueva época, pocos saben que ha llegado.

sábado, 21 de enero de 2012

SE HA CUMPLIDO EL PLAZO

Texto: Mc. 1,14-20
Jesús comienza su misión bajo el signo del conflicto y el encarcelamiento de Juan el Bautista, es una circunstancia trágica. El encarcelamiento de Juan lleva a Jesús a una decisión es la de dar inicio a la llegada del Reino de Dios. La causa fundamental de Jesús aparece marcada por el conflicto y la tensión. El evangelista indica que Jesús inicia desde Galilea, que es tierra de gentiles , de gente impura, de pobre y pecadores. La buena noticia parte desde lo han sido rechazados. Incluso cuando Jesús resucita los hace volver a Galilea (Mc 16,7) por desde allí debe iniciarse el discipulado. Jesús pide la conversión no para evitar el castigo, sino para acoger el Reino de Dios que se ofrece en el presente. Dios es presentado no como juez sino como salvador, un Dios que ofrece la liberación. El reino de Dios no es una carga de preceptos. El anuncio que hace Jesús tiene un tono de alegría y de urgencia y va dirigido a todos, invitando primero a los últimos, a los viven en los márgenes de la vida, a los que son considerados indignos del gozo mesiánico. Tras el anuncio del reino de Dios, Jesús escoge a unos colaboradores. Estos hombres no son profesionales de la religión, son trabajadores que son llamados en medios de sus tareas. El lugar de donde son llamado no es un lugar sagrado o cultico. El responder a la invitación de Jesús es un ejemplo de conversión y fe, es dejar y seguirle. Esto trae como consecuencia cambiar de un lugar social de seguridad económica y familiar por otro de inseguridad. Dejar un trabajo conocido por otro desconocido en el que no están preparados. Pasar de un proyecto personal a un proyecto por los demás. La llamada de Jesús los pone en situación nueva, frente a nuevas posibilidades. De todo lo dicho anteriormente ¿qué es para ti seguimiento?

domingo, 24 de julio de 2011

El Tesoro, la Perla y la Red.

Texto: Mt 13,44-52.

Estimado Hermano (a), nos volvemos a encontrar con tres parábolas que están relacionadas con el Reino de Dios. Las Parábolas del tesoro y la perla son muy parecidas en su estructura y en el uso del verbo “encontrar”, y en verdad el Reino de Dios supera el valor del tesoro y la perla. Estas dos imágenes (tesoro y perla) están referencia en el descubrir y arriesgar .

En la parábola de la del tesoro y la perla (el labriego y el comerciante) toman un postura, ejecutan una decisión y es apostar todo lo que tienen para ganar más. Por otro lado los bienes poseídos (casa, muebles, negocios, etc.) en escala de valor comercial no valen tanto como el tesoro y la perla. Con esta dos parábolas Jesús busca que los oyente tomen una postura que les lleve a una opción de vida. El encuentro con el proyecto de Dios exige relativizar todo lo demás como lo hizo el labriego y el mercader que apostaron todo lo que tenían para ganar más.

Ahora bien el tesoro y la perla no estaban a simple vista, el evangelista describe que estaban “ocultos” es decir que no eran tan visible y llamativo. Luego hay descubrir pero primero valorándolo como algo grande y de mucho valor. Sino se tiene la capacidad de valorar no se tiene capacidad de apostar y de renunciar.

Es “duro cuando en la vida no hay descubrimientos y sorpresas… es duro cuando no hemos hallado ningún tesoro, sino que nos han impuesto un deber… Es duro cuando la fe es una cosa mas entre otras. Una cosa buena entre otras… Pero la fe no es una cosa más entre otras cosas…” (Florencio U.)

La parábola de la red, no evoca a una escena común del día a día de los pescadores en el lago de Galilea. La pesca simboliza la oferta que Dios hace a todos de su Reino, pero como se vive luego ese Reino de Dios en la vida. Por otro lado esta parábola es muy parecida al trigo y a la cizaña – peces buenos y peces malos.

Jesús con el final invita a comprender que solo hay un punto de encuentro para la vida y saber dejar lo bueno y botar la malo.

En la actualidad los tesoros y las perlas que nos ofrecen no están oculto, es para aquellos que buscan lo fácil y eso no sirve para hacernos felices y realizados.

De todo lo que hemos vivido ¿qué es lo que mas estimas? ¿Cuál es el tesoro o perla por lo cual has apostado toda tu vida?

domingo, 17 de julio de 2011

Semilla de Cizaña, Mostaza y Levadura.


Texto Mt 13,24-43.


Este conjunto de parábolas se encuentran solo en el evangelio de Mateo, el resto de los evangelistas no las traen.

Jesús nunca en sus discursos y enseñanzas dio una definición del Reino del Dios. Definir es estatizar, y lo estático es dureza, reglas, etc. Para poder hablar del Reino de Dios siempre fue a través de semejanza y comparación, pero definición.

Las parábolas estan basadas en la escena de la vida cotidiana de la época, de ahí que los términos dueño, campo, semilla, enemigo, cizaña, trigo, etc. Son parábolas tremendamente llamativas, veamos porque:

Las parábola que va de los versículos 24-30, es muy sorprendente la actitud del dueño del campo o la finca, sorprende la decisión que toma en el momento que le comunican que la cizaña había crecido en la siembra. “Dejad que ambas semillas crezcan juntas”… Con esta primera parábola Jesús esta indicando que aquellos que fueron llamados a formar parte de la comunidad no eran puros eran pecadores. Por ende, la decisión del dueño del campo o la finca no es otra cosa que el tiempo de la misericordia de Dios por que se ha iniciado su reino, pero no llegado su culmen es decir el reinado.

El Reino de Dios se hace en la ambigüedad de este mundo y por tanto la cizaña que simboliza el mal será erradicada al final y será en el final cuando se distinga la buena semilla de la mala.

Frente a la misericordia de Dios todos pueden cambiar, tienen oportunidad de que en el campo de la vida de cada quien siembren semilla de vida para la vida, porque la cizaña la tenemos sembrada, al final es mejor tener abundancia de buen trigo de obras y compromisos de esperanza sin negar que han crecido también las cizaña de las desesperanza pero que no deben ser de mayor cosecha.

Las comparaciones o metáforas del Reino de Dios, siempre están basadas en cosas sencillas (perla, redes, semilla, levadura, etc) de esta manera Jesús nos enseña que el Reino de Dios ha llegado, no estruendosamente, sino como una “suave brisa” como la que experimento el profeta Elías cuando estaba en la cueva.

Con esta parábolas Jesús nos demuestra que el Reino de Dios comienza desde adentro, su fuerza transformadora hacen presente la gracia de Dios. Por otro lado estas parábolas hacen notar que el Reino no es solo acción de Dios es también participación del hombre y la mujer (la semilla la sembró un hombre, la levadura la metió una mujer. Nuestra vida, nuestra acción política y nuestro compromiso no son ajenos a la presencia del Reino de Dios.

En síntesis sin los valores del reino de Dios que son como la semilla y la levadura, no se introducen en corazón del ser humano y en las realidades sociales no podremos fermentar y dar frutos entonces crecerá la cizaña y ahogaran la buena semilla.

domingo, 27 de febrero de 2011

BUSCA PRIMERO EL REINO DE DIOS

REFLEXION.
Texto de Mat 6,24-34.

Podemos comenzar afirmando que el eje fundamental es la búsqueda de Reino de Dios y su justicia. En esto deberá consistir la el ser y que hacer del discípulo o del cristiano, buscar primero el reino de Dios y su Justicia. El evangelio de Mat 6,24-34insiste que miremos las necesidades de nuestro alrededor y establecer prioridades.

Buscar no es descuidar es tener una confianza total en Dios, y desde esta confianza los afanes y preocupaciones de este mundo pasan a segundo plano. La búsqueda del Reino de Dios es tanto para el hombre como para la mujer. Buscar a Dios es dejar cuidar por Dios, ya que el hombre no tiene un cuidado total y perfecto sobre sí mismo.

Quien está en búsqueda del Reino de Dios y su justicia hace que los bienes de este mundo no se conviertan en ídolos. Jesús es radical en la exigencia amar y odiar. El amor como búsqueda del Reino de Dios lleva al servicio. Por tanto Dios solo puede ser servido allí donde se promueve la solidaridad y la fraternidad. El que solo se afana en servir al dios dinero, dígase acumular y acrecentar, está impidiendo el surgimiento del reino de Dios. No sirve de nada decir que se vive en desapego interior cuando se sigue disfrutando cómodamente, el desapego interior se traduce en verdadero compartir.

Actualmente se dice que para llegar a la felicidad tenemos que poseer dinero, comodidad, éxitos, personas alrededor etc. Pero nos equivocamos pensando que el problema de nuestros vacios se resuelve buscando otras fuentes de satisfacción, el ideal es buscar en cada momento el Reino de Dios y su justicia.

Cuando Jesús invitar buscar a Dios y su Reino es para que experimentemos a un Dios Padre que no olvida, ni abandona a ninguna de sus criaturas. Por tanto tener confianza en la providencia de Dios es vivirla como búsqueda activa de la justicia de Dios entre los hombres.

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra