domingo, 10 de noviembre de 2013

DE QUIEN SERA ESPOSA

TEXTO:
LC. 20,27-40

Los saduceos representan una casta sacerdotal privilegiada, pertenecen a la mayoría de los sumos sacerdotes, son los portavoces de las grandes familias ricas. Negaban la resurrección de los muertos.

 El ejemplo que ellos ponen busca ridiculizar las enseñanzas de Jesús presentando el caso de la mujer cuyo esposo no deja descendencia y se busca aplicar la ley del levirato Dt 25,5. ¿De quien será esposa? Esta pregunta es el centro de la situación.

La respuesta de Jesús se dirige por TRES (3) caminos:

1)     La vida futura es una vida transfiguradas (son hijos de Dios) y vivida en presencia de Dios (ser como ángeles). Las relaciones humanas serán elevadas  a un nivel en el que dejaran de tener vigencia las limitaciones humanas.

2)     La resurrección no es continuidad de  esta vida.

3)     El Dios en que creemos no es un Dios de muertos sino de vivos (El Dios de … Abrahán, Isaac y Jacob)

Hoy hemos caricaturizado, ridiculizado y banalizado la presencia de Dios.  Es decir pasando por confesiones religiosas infantiles, discusiones estériles, por  comparaciones con extraterrestres, etc… pero no dado una experiencia de Dios, son muy poco quien lo han hecho.

Jesús no habla mucho de Dios sido del Reino de Dios, porque para poder hablar y conocer a Dios hemos de estar en su reino, fuera del Reino de Dios seria palabrería, lo único que no acerca un poco, es la experiencia de fe que cada quien bien puede hacer de Dios

A medida que dejamos que nuestra fe sea para el mas allá, se pierde la capacidad de dar esperanza y sentido a la vida presente nos resulta mas fácil abusar de la muerte; haciendo realidad la triste frase HOMO HOMINI LUPUS.

 Cuando se experimenta la fuerza de la resurrección de Jesús se descubre en Dios un padre apasionado por la vida y se comienza a amar y defender la vida de  manera nueva. El creyente siente que ya desde ahora se nos llama a la resurrección  y a la vida.

 Quien vive una fe casuística y capciosa está más cerca de la actitud saducea que de la fe en Jesús.   

No hay comentarios:

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra