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domingo, 8 de mayo de 2016

ASI ESTABA ESCRITO Lc 24,46-53


El encuentro con Jesús en las apariciones como resucitado, ayudo muchísimo a que los discípulos entendieran mejor las escrituras. Entender las escrituras desde la resurrección  es comprender el proyecto de Dios en su hijo Jesús, proyecto que no pasa por el poder y el triunfo humano. 

En esta última aparición la orden es clara y tajante de no iniciar nada sin antes haber sido revestidos con la fuerza del Espíritu. Solo con el Espíritu Santo serán testigos no de un Mesías muerto y crucificado, sino de un Mesías que es fuerza y sabiduría de Dios (1ª Cor 1,23-24).

La ascensión de Jesús es un misterio de fe, es la confirmación de su vida en la que Dios quiere dar la salvación y una nueva manera de ver a Dios.

Los discípulos tienen que vencer una tentación ultima quedarse mirando al cielo de manera estéril, la misión es clara ser testigos y anunciadores de la necesidad de volverse a Dios. 


En la ascensión se nos invita a creer en el futuro que se inicia en el presente, el cielo comienza en la tierra, por eso nuestra mirada no está solo en el cielo debemos poner todo el empeño cambiar esta tierra. Quien no hace nada por cambiar este mundo no cree en otro mejor. Quien no  hace nada por desterrar la violencia, no cree en una sociedad fraterna. Quien no lucha con la injusticia, no cree en un mundo más justo. Quien no trabaja por liberar al hombre del sufrimiento, no cree en un mundo nuevo y feliz. Quien no hace nada por cambiar esta tierra, no cree en el cielo.








sábado, 22 de mayo de 2010

RECIBAN AL ESPIRITU SANTO

Jn. 20,19-23.
19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros." 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

21 Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.

23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."


REFLEXION
19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros." 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

El atardecer establece que ya está terminando una situación y está a punto de comenzar otra. El evangelista es muy detallista al indicar que los discípulos tenían miedo, por eso que el miedo es expresado en tener las puertas cerradas. El miedo es la negación de salir al encuentro de Dios, es algo parecido lo que le sucedió Adán, que se esconde al escuchar los pasos de Dios (Gn 3,8-10: 8 Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahveh Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios por entre los árboles del jardín. 9 Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: "¿Dónde estás?" 10 Este contestó: "Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.")

El miedo es inseguridad en la comunidad discipular, que dicho sea de paso, el termino discípulo indica una totalidad, no se menciona nombre propios de discípulos, ni se establece límite alguno para esta palabra.

La presencia de Jesús, les otorga el primer fruto de la resurrección que es la paz. El miedo que es perdida de la paz; en un simple y habitual saludo recuperan la paz y superan el miedo.

Podemos afirmar, que el texto es todo un conjunto de sentimiento: miedo, paz, alegría.

Al mostrar Jesús las cicatrices de la pasión (mano y costado), les demuestra que ninguna autoridad sobre la tierra, puede quitarles la vida que él les comunica con la paz y la alegría que ahora sienten. Este encuentro de Jesús ya había sido anunciado por el mismo (Cf Jn 16,21), el maestro debía cumplir su palabra, y lo hizo.

21 Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.

La resurrección capacita a Jesús para otorgar el don de la vida a todo hombre y toda mujer. La vida que se trasmite será a través del Espíritu Santo.
La paz nuevamente otorgada por segunda vez, introduce a los discípulos en la misión por la cual habían sido elegidos.

La paz tiene un segundo significado: confianza y seguridad para la misión. Para esta misión el discípulo debe ofrecer sus manos y el costado lugar donde radica el corazón, es decir debe amar a la misión y sus dificultades para que salgan victorioso.

El soplar sobre ellos es para infundir su propio aliento de vida, que genera una nueva condición humana que exige amor y lealtad.
El soplo del resucitado, hace ver a Jesús el nuevo santuario viviente. El soplo del resucitado es expresión del amor de Dios. El soplo del resucitado hace superar la condición débil de la carne.

23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."

El pecado es el dique o aniquilación de la vida que impide la realización del proyecto creador de Dios en el hombre. El pecado no da alegría, genera el miedo y cierra las puertas del ser humano a los valores del Reino de Dios.
El perdón, debe ir acompañado por los frutos de la paz y del soplo del Espíritu de Dios, y este debe acontecer en la comunidad que se reúne, no por miedo, sido para fortalecer la misión.

domingo, 11 de abril de 2010

FELIZ PASCUA DE RESURRECCION - HEMOS VISTO AL SEÑOR

Evangelio de Jn 20,19-31.

Vv 19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros." 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

El libro del gen 1,1ss se encuentra un estribillo que marca siempre la acción de Dios “vio que era bueno… y así amaneció el primer día”… Ese primer día es la luz. El miedo es oscuridad, es tener las puertas cerradas, es inseguridad. La mujeres habían llevado la noticia de que Jesús ha resucitado, no basta tener noticias de Jesús, hay que experimentar a Jesús.

A pesar de las puertas cerradas y el miedo, Jesús hace presencia en medio de la comunidad discipular, y como primer gesto de amor es darles paz. Quien tiene paz no cierra puertas, quien tiene paz no le teme a sus hermanos. El saludo de paz de Jesús es fuente de vida y factor de unidad, de ahora en adelante ninguna carta tendrá la ausencia del saludo de paz.

El evangelista Juan nos dice que Jesús les mostro las manos y el costado, los signos del resucitado son los mismo del crucificado. Lo que se describió en la cruz como lugares del dolor y la muerte (Costado y Manos) ahora se propone como experiencia desde la comunidad discipular. Se remarca con mucha fuerza que ellos se llenaron de alegría, no se fijan solo en el costado y las manos miran la totalidad del maestro.


Vv 21 Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.

La segunda vez que Jesús les ofrece la paz a sus amigos-as, los introduce en la misión. Esta paz de Jesús es para el presente y el futuro, les da confianza y seguridad. De ahora en adelante los frutos de los discípulos serán unidos a Jesús, el maestro resucitado.

Cuando Jesús sopla sobre los discípulos, será ahora el espíritu que los capacita para la misión. Jesús transmite el espíritu de Dios no para privilegiarlos, sino para que ellos puedan ser portadores de mismo espíritu que ayudara a otros y otras hacerse hijos e hijas de Dios.


Vv 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos." 24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor."

Cabe hacernos una pregunta ¿para qué recibir el espíritu santo? ¿En concreto cual es la misión? La respuesta está la frase siguiente: “A los que les perdonen los pecados, le quedaran perdonados, y a los que no se los perdonen, les quedaran sin perdonar” El pecado reprime y suprime la vida, el pecado busca siempre detener el proyecto creador que es tener vida, el pecado son injusticias concretas… El que perdona y es perdonado recobra la dignidad de hijo e hija de Dios, se limpia la imagen de Dios en él o en ella.


V 25 Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré."

Para Tomas la muerte de Jesús es el final, por tanto el dolor, la tristeza, la decepción, el trauma mismo del suceso, lo separa de la comunidad, lo aleja del Espíritu y lo excluye de la misión, por eso se entiende que Tomas no acepte el testimonio de los otros discípulos, no admite que ellos han visto al maestro. En una palabra Tomas está anclado en el pasado.


V 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: "La paz con vosotros." 27 Luego dice a Tomás: "Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente."


El evangelista nos dice que al octavo día Jesús aparece de nuevo en medio de sus discípulos. Para el evangelista el octavo día es de plenitud, es el mundo definitivo que ha surgido con el resucitado. Las puertas que están cerradas no son las del grupo, sino el corazón y el entendimiento de Tomas, ya los otros habían pasado por ese trance. No pierdan de vista este detalle, que Jesús no se hace presente solo para tomas, sino que desde la comunidad se hace presente para que tomas reconozca en ella su presencia y también su dolor como crucificado – resucitado, porque el haber resucitado no le quita la condición humana sino que la lleva a la cumbre de lo divino.

sábado, 12 de septiembre de 2009

QUIEN QUIERA SALVAR SU VIDA, LA PERDERÁ;

Texto de Mc 8,27-35.

27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dicen los hombres que soy yo?" 28 Ellos le dijeron: "Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas." 29 Y él les preguntaba: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Pedro le contesta: "Tú eres el Cristo." 30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. 32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. 33 Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: "¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres." 34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.


Reflexión.
27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dicen los hombres que soy yo?"

La pregunta que Jesús hace a sus discípulos, es fuera del territorio de Israel y al margen de la ciudad pagana como lo era Cesarea de Filipo.

La pregunta se formula mientras van de camino, desde este caminar hace que los discípulos se sientan libres de las exigencias de la sociedad. El lugar es propicio para que la respuesta esté libre de toda tradición e ideología religiosa.

28 Ellos le dijeron: "Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas."

La respuesta es inmediata y con nombres concretos. A Jesús lo identifican con gente del pasado, con personas reformistas que ya habían muerto, y solo quedan de estas personas sus ideas.

29 Y él les preguntaba: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Pedro le contesta: "Tú eres el Cristo."

Responder con experiencia ajena es fácil; Jesús busca que sus discípulos hagan el camino de la fe y por eso la pregunta ya no es hacia lo que piensan otros, sino que piensan y sienten sus propios discípulos. La respuesta no se hizo esperar. Pedro se hace representante del resto de los discípulos.

30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.

No hemos de olvidar que Jesús lanza la primera predicción de su muerte.
La respuesta de Pedro es bonita, pero poco aceptable, ya que en el fondo la misma forma parte de un entusiasmo y no de una experiencia. Es evidente que los entusiasmo endotímicos generan falsos mesianismos; y para superar esta situación Jesús enseña a sus discípulo, que su futuro es contrario al triunfo que ellos esperan.

En sus palabras de maestro, da entender cuál es el destino del “Hijo del Hombre” que será a través del padecer, morir y resucitar. El padecer y morir será producido por los que detentan el poder: Sanedrín judío (poder político), letrados (poder ideológico), Sumos sacerdotes (poder religioso). Y el resucitar, solo Dios que tiene el poder de dar vida.

32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.
33 Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: "¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres."


Nuevamente Pedro, se hace voz de sus compañeros y de él mismo. No acepta lo que Jesús ha dicho: padecer y morir.

Para Pedro las palabras de Jesús son contrarias al plan de Dios o mejor dicho a los intereses de él y del grupo.

El hecho de llamar a Pedro con el nombre de Satanás, subraya la seriedad del fracaso como discípulo. Jesús lo pone en su sitio. El lugar de Pedro es ser discípulo, y el verdadero discípulo tiene los pensamientos de Dios que son contrarios a los de los hombres. Nos hacemos una pregunta: ¿Cuál es el pensamiento de Dios que debe tener un discípulo de Jesús?

34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

Con estos dos versículos Jesús no solo buscar poner a Pedro en su lugar sino que debe vencer también la resistencia de sus discípulos a través de los criterios del seguimiento discipular que solo se llegaran a entender cuando estos criterios lleguen hacerse vida.

Jesús expresa cuales son las condiciones del seguimiento, y evidenciar cual es la autentica salvación. Las condiciones son dos: 1) Negarse a si mismo, que en el fondo es una renuncia al poder y al dominio humano que quita la vida, 2) Tomar la cruz, es estar claros que ser discípulos de Jesús y del Padre, trae consecuencias de hostilidad y persecución.

La auténtica salvación no surge de los triunfos terrenos que nunca hacen libre al hombre. El que entrega su vida supera la muerte y encuentra vida en abundancia.

Condiciones y criterios del seguimiento.

1. Niéguese a sí mismo 1. Quien quiera salvar su vida, la perderá
2. Tome su cruz y sígame 2. Quien pierda su vida por mí y por el
Evangelio, la salvará

Estimad@ lector@ ¿Qué arriesga usted para seguir a Jesús? ¿Quién es Jesús para su vida? ¿Merece la pena seguir viviendo como está viviendo? No responda a la ligera, las respuestas a flor de piel no ayudan, reflexione es oportuno.

domingo, 21 de junio de 2009

UN PROFETA SÓLO EN SU PATRIA, ENTRE SUS PARIENTES Y EN SU CASA CARECE DE PRESTIGIO

Texto Mc 6,1-6

1 Salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen.

2 Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: "¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos?

3 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?" Y se escandalizaban a causa de él.


4 Jesús les dijo: "Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio."5 Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos.

6 Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.


REFLEXION.

1 Salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen.
No se nombra Galilea ni mucho menos Nazaret. Al llegar a su tierra, nadie acude a él.

2 Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: "¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos?

El sábado es un día de precepto en el que todos están obligados de cumplir asistiendo a la sinagoga. La comunidad sinagogal esta nuevamente impresionada, ya lo había estado en 1,22, pero no reconocen su autoridad. Si nos fijamos bien, cuando hablan de Jesús, no pronuncian su nombre, es solo a través de pronombres hacia su persona y actividad. De las interrogantes de la comunidad sinagogal tienen respuesta indirecta tales como: Las que cosas que dicen le vienen de Belcebú (Mc 3,22), y la actividad es vista como magia.

3 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?" Y se escandalizaban a causa de él.

No se dice el hijo de José solo de María, como si fuese indigno ser llamado por el nombre de su padre. Lo equiparan a sus parientes más cercanos. El rechazo es total. Prácticamente ha decidido ser fieles a la institución judía.

4 Jesús les dijo: "Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio."5 Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos.

Jesús no se va dejar amedrentar por la situación, y se presenta como un profeta que es guiado por el Espíritu de Dios, así desmiente la acusación de magia. La falta de fe, requisito indispensable para los signos de Reino de Dios, impide hacer casi completamente su actividad.

6 Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.

Desde este hecho ocurrido, el evangelista Marco nos indica que Jesús desde ese momento no irá más a una sinagoga, no hay nada que hacer con los que tienen fe solo en la tradición institucional. Jesús prefiere ir a la periferia.

Estimado lector (a), la cuestión no termina aquí, cabe hacernos una pregunta: ¿Quién es realmente Jesús? Por lo menos el evangelista no hace una advertencia con la manera de actuar de los vecinos que vieron crecer a Jesús. Ellos creían que lo conocían, pero no es así. Bajo la imagen de un hombre que vivió con ellos, no supieron descubrir realmente a Jesús. Ellos tenían las claves de los profetas para descubrir la Mesías, pero no tenían la fe, que debía de ayudarles a mirar más allá en la figura de aquel hombre. El escándalo rompe los clichés e imágenes estereotipadas, dejando solo lo débil y desconcertante.

El evangelista Marco nos invita a descubrir a Dios, no en lo espectacular y extraordinario, si no en lo sencillo y lo normal. En el momento en que Dios se ha encarnado, se hizo cercano, pobre y marginado. Dios desconcierta. Es urgente que nos libremos de la superficialidad, de las distracciones para poder a acoger la bondad de Dios.

¡Hasta pronto¡

jueves, 21 de mayo de 2009

ELLA FUE A COMUNICAR LA NOTICIA

Texto de Mc 16,9-20.

9 Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. 10 Ella fue a comunicar la noticia a los que habían vivido con él, que estaban tristes y llorosos. 11 Ellos, al oír que vivía y que había sido visto por ella, no creyeron.

12 Después de esto, se apareció, bajo otra figura, a dos de ellos cuando iban de camino a una aldea. 13 Ellos volvieron a comunicárselo a los demás; pero tampoco creyeron a éstos. 14 Por último, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado.

15 Y les dijo: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.
17 Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, 18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien."

19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.


REFLEXION

9 Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. 10 Ella fue a comunicar la noticia a los que habían vivido con él, que estaban tristes y llorosos. 11 Ellos, al oír que vivía y que había sido visto por ella, no creyeron.

La madrugada es la puerta de entrada hacia un nuevo día, y es aquí que el evangelista recuerda que la resurrección de Jesús es el comienzo de una nueva creación, esa es una de las claves en la está escrito el evangelio de Marco. En Jesús se inicia la nueva creación. Ese primer día de la semana está muy vinculado con el día primero de la creación, es decir cuando la luz vence la oscuridad. Si en Génesis fue el hombre que disfruto de las primicias de la creación, ahora en este primer día de la resurrección, es la mujer que participa de las primicia de la misma, y dicho sea de paso no es una mujer cualquiera, no es la Eva del génesis, es una mujer liberada en su totalidad, ya el que el número 7 es plenitud y perfección; entonces es buena la acotación que hace el evangelista, al recordarnos que es una mujer liberada, pero así no lo verán los discípulos.

Esta mujer (La Magdalena), se convierte en una cristofara de la alegría (portadora del Cristo de la alegría), será ella la que llevara la noticia para aquellos que están tristes y llorosos. Su noticia no será fácil de creer, porque tendrá como muro los prejuicios y costumbre de su pueblo donde el testimonio de una mujer se consideraba poco digno de confianza, así lo dan entender los manuscritos rabínicos, por eso no sorprende que los discípulos no crean a las mujeres

12 Después de esto, se apareció, bajo otra figura, a dos de ellos cuando iban de camino a una aldea. 13 Ellos volvieron a comunicárselo a los demás; pero tampoco creyeron a éstos. 14 Por último, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado.

La resurrección es cambio, me fascina que el evangelista diga y afirma que Jesús “se apareció bajo otra figura”, porque bajo otra figura sigue estado presente hoy en aquellos (as) que fueron y son los destinatarios del Reino de Dios. Otra figura, es que Jesús nos desafía seguir encontrándolo y que se requiere un profundo acto de fe por el Dios de la vida y el Dios que hace justicia a los pobres. Ahora bien fijemos que el grupo de los once recibe dos noticias, primera en boca de una mujer y la segunda en través de los caminantes de Emaús, que bien podría ser una pareja tan parecida a la del Génesis en el capítulo 2, recordemos que este texto está escrito en clave de nueva creación.

Es entorno a la mesa que el grupo de los once tienen que salir de incredulidad y dureza de corazón, es en la mesa que tienen que comenzar a superar la incredulidad de los testimonios que han recibido. Cabe hacer una pregunta al texto ¿Qué significa la mesa? Es el lugar de encuentro entre los amigos que creen en la vida, se comparten proyectos, se discute de todo un poco, se escuchan con atención y se aclaran dudas y malos entendidos, se superan las tristezas y se ablanda el corazón. Visto así, la mesa es fraternidad, pero en la mesa que nos describe el texto hay dureza de corazón e incredulidad, entonces se opaca la función real del encuentro. La autoridad fraterna y cariñosa de Jesús se hace sentir, y corrige aquella mala situación que había nacido de la tristeza y el llanto, y es verdad porque quien ha vivido en llanto y tristeza termina por perder la fe y endurecer el corazón.

15 Y les dijo: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.17Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, 18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien."

El reino de Dios comenzara en toda la creación que es el hombre, pero también en el lugar donde vive el ser humano. Creer y ser bautizado es nacer de nuevo, es permitirle al Dios de la vida que pueda recrear en donde hemos descreado, creer no es un simple acto de fe, es un salto definitivo hacia una nueva creación.
Entre las señales mesiánicas, Isaías predijo los signos atribuidos a los discípulos (as). Estos signos son liberadores, no son para que admiren a los discípulos o los hagan dioses, son signos que tienen la finalidad de devolver la vida a una nueva creación que este liberada del mal, una creación que hable una nueva lengua, una creación que no vuelva ser engañada por la serpiente sino que sea dominada por la mano del hombre y la mujer, una creación que tienda la mano y cure la soledad y el dolor del que sufre, en rigor, una creación como la soño el Abba de Jesús nuestro Abba.

19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.

La idea de la ascensión era aceptada en el mundo griego y judíos, por ejemplo para los griegos el héroe Heracles y para los Judíos Moisés. Pero aquí la ascensión no es alejamiento, ni mucho menos desentendimiento, es una nueva presencia de Jesús junto aquellos y aquellas que crean y nazcan de nuevo.

En la ascensión es toma de conciencia que un nuevo tiempo ha comenzado para la comunidad y los discípulos, es el tiempo del testimonio y la valentía, es el tiempo de la esperanza, es el tiempo de la fe, es el tiempo de las decisiones, es el tiempo de ver y oír las cosas nueva del Padre.

Este texto que reflexionamos hoy nos pone en una grave alerta, y es que no podemos vivir nuestra vida cristiana de “fenómenos mágicos o milagreros o como religión basarnos en creencias extraordinarias” Este siglo XXI, que nos lanza seguir el camino de la evangelización, hemos de estar muy claros que la proclamación de la fe no es pedir, ni buscar signos extraordinarios, es vivir y testimoniar.

Otra advertencia, es que muchos aun siguen mirando hacia el cielo, y no se están fijando en el camino que tienen que hacer; está bien aceptemos que hemos de mirar las estrellas pero con los pies puestos en la tierra, vivir en este mundo no es flotar, es hacer huellas de vida y esperanza, porque también ser enviados para anunciar buena noticias, no es para crear dudas, y seguir presagiando castigos. Es gritar a los cuatro puntos cardinales que Dios está con nosotros. ¡Hasta pronto!


HIMNO.
A contraluz subías.

A contraluz subías, lentamente
Ibas subiendo a contraluz, subías
milímetro a milímetro, como una
mazorca de maíz, doradamente;
y tu corporeidad, al remontarse,
resbalaba su sombra por los astros
de los que habían ido a despedirte

Eran las ocho en punto de la tarde
justo empezando a anochecer.
Subías despacio,
retrasando los adioses últimos;
ascendías gota a gota,
lo mismo que la savia por las vides

Tú hacia lo alto, colgado por los hombros
de la barquilla de tu globo de oro,
y ellos, allí, en el suelo,
los que habían compartido
contigo alegrías y penas

Eran los mismos, los de siempre, y tristes:
jornaleros, mineros, pescadores, peones,
emigrantes, obreros, refugiados, desempleados
- los de siempre-
viendo tu remontar irremediable.
Los de siempre, los tuyos, contemplando
tus sandalias gastadas por los caminos
y tus heridas; que te ibas
Ellos se quedaban allí sin comprenderlo,
con miedo, como niños, de la vida
(Alonso Manuel)

viernes, 17 de abril de 2009

HEMOS VISTO AL SEÑOR

TEXTO: Jn. 20,19-31

19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros." 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

21 Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.

23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."

24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor." 25 Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré."

26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: "La paz con vosotros."

27 Luego dice a Tomás: "Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente."

28 Tomás le contestó: "Señor mío y Dios mío." 29 Dícele Jesús: "Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído."

30 Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. 31 Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

REFLEXION

19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros." 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

El atardecer establece que ya está terminando una situación y está a punto de comenzar otra. El evangelista es muy detallista al indicar que los discípulos tenían miedo, por eso que el miedo es expresado en tener las puertas cerradas. El miedo es la negación de salir al encuentro de Dios, es algo parecido lo que le sucedió Adán, que se esconde al escuchar los pasos de Dios (Gn 3,8-10: 8 Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahveh Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios por entre los árboles del jardín. 9 Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: "¿Dónde estás?" 10 Este contestó: "Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.")

El miedo es inseguridad en la comunidad discipular, que dicho sea de paso, el termino discípulo indica una totalidad, no se menciona nombre propios de discípulos, ni se establece límite alguno para esta palabra.

La presencia de Jesús, les otorga el primer fruto de la resurrección que es la paz. El miedo que es perdida de la paz; en un simple y habitual saludo recuperan la paz y superan el miedo.

Podemos afirmar, que el texto es todo un conjunto de sentimiento: miedo, paz, alegría.

Al mostrar Jesús las cicatrices de la pasión (mano y costado), les demuestra que ninguna autoridad sobre la tierra, puede quitarles la vida que él les comunica con la paz y la alegría que ahora sienten. Este encuentro de Jesús ya había sido anunciado por el mismo (Cf Jn 16,21), el maestro debía cumplir su palabra, y lo hizo.

21 Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.

La resurrección capacita a Jesús para otorgar el don de la vida a todo hombre y toda mujer. La vida que se trasmite será a través del Espíritu Santo.

La paz nuevamente otorgada por segunda vez, introduce a los discípulos en la misión por la cual habían sido elegidos.

La paz tiene un segundo significado: confianza y seguridad para la misión. Para esta misión el discípulo debe ofrecer sus manos y el costado lugar donde radica el corazón, es decir debe amar a la misión y sus dificultades para que salgan victorioso.

El soplar sobre ellos es para infundir su propio aliento de vida, que genera una nueva condición humana que exige amor y lealtad.

El soplo del resucitado, hace ver a Jesús el nuevo santuario viviente. El soplo del resucitado es expresión del amor de Dios. El soplo del resucitado hace superar la condición débil de la carne.

23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."

El pecado es el dique o aniquilación de la vida que impide la realización del proyecto creador de Dios en el hombre. El pecado no da alegría, genera el miedo y cierra las puertas del ser humano a los valores del Reino de Dios.
El perdón, debe ir acompañado por los frutos de la paz y del soplo del Espíritu de Dios, y este debe acontecer en la comunidad que se reúne, no por miedo, sido para fortalecer la misión.


24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor." 25 Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré."

Tomas el mellizo, en Jn 11,16 había manifestado que iría con Jesús a la muerte, en ese momento creía solo en un proyecto de restauración de Israel basado en interés humanos, ahora le cuesta creer en el nuevo proyecto del resucitado, porque no había entendido la muerte de Jesús, para él la muerte de Jesús era el final de su vida.
La actitud de Tomas es una seria y severa advertencia de que no se puede ser discípulos de Jesús sino se creen en la victoria de la vida que surge en la resurrección.

La frase de alegría: “hemos visto al Señor” es la experiencia que todo discípulo tiene que hacer, y más cuando a través de la misma se infunde el Espíritu de Dios como nueva creación.

Las pruebas que exige Tomas, son aquellas que han ocurrido en el pasado, de ahí que se entiende la insistencia: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré." Aun la vida de Tomas está dominada por un pasado que le marca de manera tormentosa. Tomas, no admite que sus amigos tengan el Espíritu del resucitado, y exige contundentemente una prueba de vida.


26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: "La paz con vosotros."

Cuando se remarca el número ocho, es símbolo de un mundo futuro y de plenitud. No se puede construir una comunidad si la dudas y el miedo aun esta dentro de algunos de sus miembros, por eso Jesús tiene que reconstruir y constituir a la comunidad desde adentro. La presencia de Jesús no es para algunos privilegiados de la comunidad discipular, es para todos incluyendo a Tomas dentro de la misma.

Las puertas cerradas, no indican temor de la comunidad discipular, puede que sea la testarudez de Tomas, pero también es la frontera de la comunidad con el mundo; es decir, Jesús se da a conocer en la comunidad y no todo ha todo el mundo, será desde la comunidad que se dará a conocer. La comunidad discipular ahora es el eje porque en ella reposa el Espíritu de paz del resucitado.

27 Luego dice a Tomás: "Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente."

La iniciativa de dejarse tocar es de Jesús, no parte de Tomas. La insistencia del evangelista en indicar: dedos, mano y costado, significa que la resurrección no destruye la condición humana sino que la eleva a un estado superior en la que nuestra historia o pasado tiene parte en la misma

28 Tomás le contestó: "Señor mío y Dios mío." 29 Dícele Jesús: "Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído."

La respuesta de Tomas a su incredulidad, es prácticamente una proclamación de fe, digamos que el primer credo que se profesa delante del resucitado. Con esta expresión Tomas reconoce el amor de Jesús expresado en la cruz, en Jesús esta el hombre pleno y en su proclamación así lo reconoce Tomas (Señor y Dios mío).Las palabras de Jesús reafirman la fe de Tomas, así ninguno de los discípulo se pierde (Jn 17,12; 18,9). Además en las palabras de Jesús, se encuentra una seria advertencia, y es que la fe acontece en amor bajo la guía del Espíritu, creer sin miedo y sin tener visos de incredulidad. Es decir una fe plena.

30 Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. 31 Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

El evangelista concluye el relato de la vida de Jesús dirigiéndose a la comunidad y Usted estimado lector. Estos últimos versículos tienen una clara intención y es suscitar la fe en Jesús, que obtiene la vida, y deja en claro que la experiencia de los discípulos fue mucho más amplia de lo que cuentan los evangelios.
La vida de Jesús es un conjunto de obras que manifiestan el amor de Dios, así la misión de Jesús no fue revelar verdades mistéricas e inteligibles, sino que su misión fue dar vida al hombre y la mujer.

En rigor de reflexión, la exultante frase de alegría: HEMOS VISTO EL SEÑOR, nos lleva a un cuestionamiento: ¿Qué significa haber visto al Señor? ¿Qué se requiere para ver al Señor de la vida? Ver al Señor no es a través de una espiritualidad mojigata, ni mucho menos en una falsa espiritualidad de cumplimientos ritualistas. Ver al Señor es reconocer los signos de la presencia de Jesús; esos signos son: 1) la paz como don de Dios, que no se debe confundir con resignación, 2) el aliento de vida que se recibe a través del Espíritu confiere vida a los otros y nunca busca vivir de los otros, 3) la cumbre de haber visto al resucitado es experimentar el perdón como una semilla de esperanza en lo personal y en lo comunitario. Una persona resucitada es virtuosa en el perdón. El cuestionamiento sigue en pie: ¿Qué significa haber visto al Señor?

domingo, 29 de marzo de 2009

¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Mc 11,1-10

1 Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envía a dos de sus discípulos, 2 diciéndoles: "Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y no bien entréis en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo. 3 Y si alguien os dice: "¿Por qué hacéis eso?", decid: "El Señor lo necesita, y que lo devolverá en seguida"."

4 Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron. 5 Algunos de los que estaban allí les dijeron: "¿Qué hacéis desatando el pollino?" 6 Ellos les contestaron según les había dicho Jesús, y les dejaron.

7 Traen el pollino donde Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él. 8 Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos.

9 Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: " ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! 10 ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!"

REFLEXION

1 Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envía a dos de sus discípulos, 2 diciéndoles: "Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y no bien entréis en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo. 3 Y si alguien os dice: "¿Por qué hacéis eso?", decid: "El Señor lo necesita, y que lo devolverá en seguida"


Jerusalén como capital tenía dominio sobre las aldeas más cercanas, estar cerca de Betfagé (significa casa de la boca) y Betania (significa casa de obediencia) era ya estar en la puertas de Jerusalén. Cada uno de estos caseríos tienen algo que ver con Jesús, por ejemplo: en Betania será ungido por una mujer (Mc 14,3-9), Betfagé, posiblemente será la aldea donde Jesús mandara a los dos discípulos a buscar el pollino. Por otro lado, la meta de Jesús va más allá de Jerusalén, el lugar de llegada será el monte de los olivos figura de su gloria que esta fuera del templo. El monte de los olivos seria el lugar donde se manifestaría la gloria del Señor según la tradición del texto de Zac 14,4, donde la gloria de Dios se daría en monte de los olivos.

El texto nos va conectar con Zac 9,9 quien nos describe un rey no violento, en la historia que hasta el momento había vivido Israel, ningún rey había entrado en montado en el burro o pollino, por eso Mc insiste “no ha montado todavía ningún hombre”, esta profecía no se había cumplido. Con este texto de Zacarías, las ideas mesiánicas de instituciones judías quedan superadas.

4 Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron. 5 Algunos de los que estaban allí les dijeron: "¿Qué hacéis desatando el pollino?" 6 Ellos les contestaron según les había dicho Jesús, y les dejaron.

El pollino esta atado a la vista de todos, no hubo dificultad en encontrarlo y asi los discípulos cumplen con la encomienda de Jesús. Los que vieron desatar el pollino, son los que estan abiertos a las escrituras y desean que estas se cumplan.

7 Traen el pollino donde Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él. 8 Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos.

Jesús va dar cumplimiento a la profecía de Zac 9,9, y la va asumir en sentido pacifico y manso. El manto es figura de la persona (Mc 10,50) y a ponerlo en encima del pollino es la manera como indican que se vinculan y aceptan a Jesús. Los otros que alfombran el camino, es un gesto inspirado en Jehu (2R 9,13), donde los soldados simbolizan su sometimiento al rey. Otros extienden ramas por el suelo como un respeto al mesías.

9 Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: " ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! 10 ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!"

Cuando Jesús decide ir a Jerusalén, él mismo encabeza la subida, ahora son otros que están delante, le quitan la iniciativa a Jesús y pretenden marcar el camino, es decir surge un itinerario impuesto.

La aclamación es una súplica a Dios por la salvación del pueblo a través de un mesías davídico, con esta aclamación se acentúa la idea mesiánica que el pueblo, por tanto el reinado que piden no es de Dios (Mc 1,15), sino el de David. Además la aclamación está tomada del Salm 118, 25-25.

jueves, 22 de enero de 2009

LOS VIO Y LOS LLAMO

Texto.

Mc. 1.14-20

14Marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios:
15 "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva."

16 Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores.

17 Jesús les dijo: "Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres."

18 Al instante, dejando las redes, le siguieron. 19 Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; 20 y al instante los llamó. Y ellos, de
jando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras él.

REFLEXION.

La escena del llamado de los discípulos, se desarrolla junto mar de Galilea. El termino mar evocara la frontera de Israel con el mundo pagano. El mar será el horizonte de la universalidad cristiana. Mas adelante la cercanía del mar volverá servir de escenario a la actividad de Jesús, (Cf. Mc. 2,13; 3,7; 4,1-35; 5,21; 6,45; 7,31).

El llamado de Jesús de dirigirá a dos parejas de hermanos; los primeros son los indica Mc 1,16 y la segunda pareja de hermanos en Mc 1,19.El encuentro de Jesús con los dos primero pescadores será casual. La relación de esta primera pareja de hermanos (Mc, 1, 16) es de iguales, ninguno de los dos esta por encima del otro, trabajan independientemente, no tienen barca, son “tarralleros”, no tienen barca, la red en la mano los hace ser pescadores humildes. La acción de echar la redes en Andrés y Simón, evocan la metáfora de Ez 47, Am 4,2; Jr 16,16 donde Dios se servirá de pesca (conquista) de Israel para llevar a los Israelitas entre las naciones.

La invitación de Jesús "Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres” no les pone condición de ningún genero. Su invitación responde a la urgencia de que se ha terminado el plazo y que le reino de Dios esta cerca (Mc 1,15). La invitación lleva el encabezamiento “Venid conmigo”, esto indica que Jesús se hace responsable y pionero del movimiento en la que tendrán que dejar su actividad normal para empezar una nueva forma de vida; esto supone, por parte del discípulo plena confianza y adhesión.

En las palabras de “os haré llegar a ser pescadores de hombres” indica que la pesca saca al pez del agua produciéndole la muerte, la pesca que propone Jesús es sacar a los hombres de un medio que los hace morir para darle vida. A designar los destinatarios de la pesca “hombres” en lugar de “Hijos de Israel”, señala la universalidad futura de la misión. Jesús no propone un círculo cerrado, ni limita su mensaje solo a la nación judía. Al determinar a los destinatarios abre un horizonte universal al reinado de Dios.

La propuesta de Jesús es atrayente porque “inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron” de hecho la invitación de Jesús responde a las expectativas de nuevos cambios en la situación que viven. Es algo nuevo fuera de la común.

Otro texto, muy rico y simbólico y que esta muy unido al oficio y a la acción (pescadores – pescando) es Ez 47,1-12 en el que el templo se convierte el garante del alimento para todos los pueblos.

El segundo grupo de hermanos (Mc,1,19). Este grupo de hermanos se distingue del otro es por la inactividad, ellos solo están “poniendo a punto las redes” Santiago y Juan muestran deseos de acción. Otra diferencia es que estos hermanos están apegados a su padre Zebedeo quien representa la autoridad y la tradición de la familia, es decir ellos son pescadores porque su padre es pecador; el modelo a seguir es la autoridad del viejo Zebedeo. En el fondo predominan relaciones de subordinación y de tradición.

El llamado que Jesús hace a la segunda pareja de hermanos, se resume en la acción “los llamo” pero con prontitud así lo señala el adverbio “inmediatamente”. Se hace notar que la llamada se dirige solo a los dos hermanos no al padre (Zebedeo), teológicamente el llamado de Jesús es para aquellos que mantienen una relación de hermandad e igualdad.

Otro aspecto definitivo y llamativo es que Santiago y Juan responden a la llamada no dejando redes, sino al padre, que simboliza la autoridad.

La figura de la barca en los versículos 19 y 20, es una barca estática sin actividad, es figura de un grupo apegado a la tradición. Por a punto las redes, es solo un proyecto que no pone en contacto con el mar. Me pregunto ¿Cuántas veces hemos hechos proyectos pero no lo hemos puesto en contacto con la vida?

En síntesis, el texto pone de manifiesto la respuesta rápida al llamado, y así indica lo que supone una auténtica renuncia desde condiciones totalmente distintas.

sábado, 17 de enero de 2009

Maestro" - ¿dónde vives?"

TEXTO

Jn 1,35-42

35 Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. 36 Fijándose en Jesús que pasaba, dice: "He ahí el Cordero de Dios." 37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.
38 Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: "¿Qué buscáis?" Ellos le respondieron: "Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?" 39 Les respondió: "Venid y lo veréis." Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima.
40 Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41 Este se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: "Hemos encontrado al Mesías" - que quiere decir, Cristo.
42 Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas" - que quiere decir, "Piedra".


REFLEXIÓN.
Versículos 35-37. 35 Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. 36 Fijándose en Jesús que pasaba, dice: "He ahí el Cordero de Dios." 37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.

Juan hace una declaración mesiánica de Jesús, los discípulos la oyen, comprenden la calidad de la declaración y su identificación con Jesús y lo siguen. Era raro en la época de Jesús, que se recomendara a los discípulos que fueran tras un maestro más grande, ya que esto requería humildad y confianza en la superioridad del otro maestro, eso es lo que hace Juan, ver en Jesús un maestro cuyas enseñanzas trascienden las suyas.

“He ahí el cordero de Dios”, no es fácil definir el sentido exacto de la declaración de Juan el Bautista, porque la palabra “IMAR” designa el cordero o el discurso (palabra), entonces no sería errado pensar que Jesús es ciertamente el cordero de Dios pero también su palabra hecha carne.

Versículos 38-39. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: "¿Qué buscáis?" Ellos le respondieron: "Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?" 39 Les respondió: "Venid y lo veréis." Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima.

La primera palabra que pronuncia Jesús en el evangelio de es la presenta el versículo 38: ¿Qué buscáis? Para comenzar a leer este evangelio se tiene que llevar esta pregunta en el pensamieno.

Esta pregunta sorprende a los discípulos, en la que ellos mismo no responde ya que no buscan doctrinas o principios filosóficos, la respuesta es otra pregunta Maestro ¿dónde vives?, este momento que parece tenso concluye con una invitación, con una acogida: “venid y veréis”; y más cuando ya estaba cerca la noche. Concluye el texto afirmando que “que se quedaron con él aquel día” pasaron la noche junto a Jesús. La hora décima, que son más o menos las cuatro de la tarde, prácticamente indica que el día está terminando. Puede decirse que no fue un día más para la vida de aquellos pescadores, fue tan mercante ese momento que aun el evangelista lo recuerda. Ahora bien ¿Dónde vivía Jesús? Jesús no les da ninguna dirección; No había casa, posiblemente fue a la orilla del lago, la noche fue entorno a un fuego, de seguro Jesús les hablo de su proyecto

Versículos 40-42. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41 Este se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: "Hemos encontrado al Mesías" - que quiere decir, Cristo. 42 Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas" - que quiere decir, "Piedra".

Esta ultima parte del texto que reflexionamos, nos ofrece la identificación de uno de los discípulos, se trata de Andrés – que significa el varonil-, quien hace partícipe de su experiencia a su hermano Simón. El entusiasmo de Andrés es incontenible, y le habla de Jesús como Mesías, unas horas durante la noche de trato directo con Jesús han bastado. Andrés es la figura de la persona que está abierto a la novedad, es un hombre interesado en la esperanza.

“Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: "Tú eres Simón…” En el encuentro de Pedro con Jesús, la mirada es clave ya que en reiteradas ocasiones el evangelista indicara la mirada de Jesús para Pedro, pero concretamente esta primera mirada es profunda, sincera y llena de amistad, tanto así que de buenas a primera Jesús le cambia el nombre o le da un apodo llamándolo Cefas (Piedra). Con este cambio de nombre, Pedro pudo entender que no solo había encontrado la anhelada esperanza de Israel, sino que también una familia que le acogía. El encuentro fue impactante, tanto así que Pedro no pronuncia palabra ni le pregunta nada, en su silencio Pedro mantiene sus convicciones cerradas y no está dispuesto a dejarla tan fácilmente, incluso su testarudez estará presente en el texto del evangelio.

Jesús se impone desde un principio a Pedro, conoce su nombre propio, sabe que quien su padre. Con el nuevo nombre estará unido a su misión. El cambio de nombre en el antiguo testamento marca siempre el principio de una vocación especial por ejemplo Jacob es llamado Israel (Gn 32,28), Abram se le llama Abraham (Gn 17,5).

Actualmente estimado lector ¿Quiénes son los testigos de la verdad y a los podemos señalar como los imar (cordero y palabra de Dios viviente) de nuestro siglo? Por lo general ¿cómo terminan tus día? ¿Qué encuentras en ellos? ¿Que buscas en tu vida? Tuya es la palabra.

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra