Texto Mc 6,1-6
1 Salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen.
2 Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: "¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos?
3 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?" Y se escandalizaban a causa de él.
4 Jesús les dijo: "Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio."5 Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos.
6 Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.
REFLEXION.
1 Salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen.
No se nombra Galilea ni mucho menos Nazaret. Al llegar a su tierra, nadie acude a él.
2 Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: "¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos?
El sábado es un día de precepto en el que todos están obligados de cumplir asistiendo a la sinagoga. La comunidad sinagogal esta nuevamente impresionada, ya lo había estado en 1,22, pero no reconocen su autoridad. Si nos fijamos bien, cuando hablan de Jesús, no pronuncian su nombre, es solo a través de pronombres hacia su persona y actividad. De las interrogantes de la comunidad sinagogal tienen respuesta indirecta tales como: Las que cosas que dicen le vienen de Belcebú (Mc 3,22), y la actividad es vista como magia.
3 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?" Y se escandalizaban a causa de él.
No se dice el hijo de José solo de María, como si fuese indigno ser llamado por el nombre de su padre. Lo equiparan a sus parientes más cercanos. El rechazo es total. Prácticamente ha decidido ser fieles a la institución judía.
4 Jesús les dijo: "Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio."5 Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos.
Jesús no se va dejar amedrentar por la situación, y se presenta como un profeta que es guiado por el Espíritu de Dios, así desmiente la acusación de magia. La falta de fe, requisito indispensable para los signos de Reino de Dios, impide hacer casi completamente su actividad.
6 Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.
Desde este hecho ocurrido, el evangelista Marco nos indica que Jesús desde ese momento no irá más a una sinagoga, no hay nada que hacer con los que tienen fe solo en la tradición institucional. Jesús prefiere ir a la periferia.
Estimado lector (a), la cuestión no termina aquí, cabe hacernos una pregunta: ¿Quién es realmente Jesús? Por lo menos el evangelista no hace una advertencia con la manera de actuar de los vecinos que vieron crecer a Jesús. Ellos creían que lo conocían, pero no es así. Bajo la imagen de un hombre que vivió con ellos, no supieron descubrir realmente a Jesús. Ellos tenían las claves de los profetas para descubrir la Mesías, pero no tenían la fe, que debía de ayudarles a mirar más allá en la figura de aquel hombre. El escándalo rompe los clichés e imágenes estereotipadas, dejando solo lo débil y desconcertante.
El evangelista Marco nos invita a descubrir a Dios, no en lo espectacular y extraordinario, si no en lo sencillo y lo normal. En el momento en que Dios se ha encarnado, se hizo cercano, pobre y marginado. Dios desconcierta. Es urgente que nos libremos de la superficialidad, de las distracciones para poder a acoger la bondad de Dios.
¡Hasta pronto¡
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