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domingo, 2 de septiembre de 2018

¡ESCUCHEN Y ENTIENDAN! MC 7,1-23


Partimos del hecho de la vida de que Jesús creció dentro de una piadosa familia judía y  fue iniciado desde niño en la veneración, respeto a la ley (Torah) y las tradiciones llamadas Misná, con el pasar de los años junto a las experiencias de vida que Jesús fue viviendo con su pueblo, experimento una profunda evolución interior que paso por una “crisis” religiosa al descubrir que el verdadero culto al Padre estaba sustentado solo en tradiciones. Desde este supuesto el evangelio de Marco nos presenta que los maestros de la ley indican que el acceso a Dios es a través de las tradiciones. Frente a esta situación Jesús acude a la tradición profética que está muy por encima de la Misna. Desde el profeta Isaías, Jesús censura a los fariseos y escribas venidos de Jerusalén y desenmascara sus posiciones ideológicas muy respetables para la época. La ideología de fondo seria dos:
1.- Se pretende ser de Dios cumpliendo solo tradiciones humanas.
2.- Dar excesiva importancia al culto y a los ritos manteniendo el corazón lejos de la conversión.

Un culto a Dios que solo sea de tradiciones y ritos vacíos es inútil, es fácil lavar las manos y no extenderla para el abrazo fraterno, es fácil rezar oraciones por decirla sin buscar una profunda experiencia de Dios... Una piedad externa sino va acompañada de actos y compromisos a los hermanos ocultan la verdadera conversión.

Nada que viene de afuera mancha al hombre, lo que atenta contra la vida y la pone en peligro es todo aquello que viene de adentro del corazón del ser humano.

Todos buscamos un mundo nuevo, pero no es posible una nueva sociedad sin transformación interior de las personas, sin conversión porque la maldad sale de dentro del ser humano. Fijemos este simple detalle por decir alguno: sino vivimos la conversión en superar el adulterios no tendremos familias sólidas, sino superamos el codicia siempre la corrupción será parte de la muerte de cualquier sociedad, sino tomamos conciencia de la calumnia y la arrogancia la amistad estará en jaque, y así nos iremos jugando la moral y la ética cristiana de cada día.

En rigor de la palabra del evangelista Marco, es una falsa ilusión creer o soñar que vamos camino de una sociedad más justa y humana, si apenas nadie aparece dispuesto a reconvertir su corazón, si seguimos aferrados a tradiciones y privilegios.

viernes, 28 de marzo de 2014

CREO SEÑOR


Texto: Jn. 9,1-41

El bienestar y la desgracia eran, respectivamente fruto de una conducta moral buena o mala, es decir castigo o bendición de Dios. De ahí que la enfermedad u otra cuestión parecida son consideradas una consecuencia del pecado. Jesús rechaza esta visión.

Jesús es la luz del mundo. La curación del ciego de nacimiento demuestra que Jesús es la luz del mundo, es decir Jesús es la luz para aquellos que reconocen su oscuridad y sienten la necesidad de ser iluminados.  Jesús es la oscuridad para los que creen bastarse por si mismo.

La curación hace ver claro que el ver es símbolo de la fe y el lavarse o no lavarse en la piscina de Siloe (Enviado) es la aceptación o rechazo de Jesús.

El ciego es un hombre marginado, sin experiencia de luz y de vida, su curación es un nuevo nacimiento ya que logra ver y conocer. En una palabra vive un proceso de crecimiento que va de a la ceguera a la visión, pero tendrá que defender su milagro frente a quienes no lo aceptan.  ¿Quiénes lo conocen viven también ese proceso? NO lo viven.

Los vecinos que a su vez son testigos de los ocurrido, solo lo conocen desde a afuera, están mal informados, y sus preguntas son muy superficiales. Una vez lavado en Siloe no lo reconocen y el mismo dice SOY YO.

Los padres del ciego, creen pero no dan testimonio porque tienen miedo por eso responde con una pregunta evasiva “pregúnteselo a él” Como familia para ahorrase un problema no favorecen la verdadera libertad.

Los fariseos, son los guardianes de la tradición y la doctrina, aceptan la curación pero no creen – un poco raro verdad- no les interesa la verdad y por eso emiten una condenación anticipada a Jesús: “No puede ser un hombre de Dios porque no respeta el sábado… es un pecador” El ciego frente a los fariseos no se deja engañar y se vale de los mismo argumentos con lo interrogan: ¿Quieren hacerse discípulos de él?  El que era ciego pasa a hacer una persona incomoda, él y Jesús atentan contra la jerarquía de valores.

Volvemos a la persona del ciego – no tiene nombre, no indica de quien es hijo- Frente a los fariseo reconoce a Jesús como un profeta, su testimonio es firme y seguro que le acarrea la expulsión de la sinagoga. Una vez expulsado Jesús se encuentra con y se le revela como Hijo del Hombre, como Mesías.   

El texto nos enseña que:

1.      La fe tiene un proceso en cualquier creyente y que debe ser defendida.

2.      Toda autentica fe pasa por un encuentro con Jesús.

Ciegos son los que juzgan y se dejan llevar por las apariencias sin pasar por el corazón de la persona. Ciegos son los que no se fían de nada ni de nadie que no este de acuerdo con los que ellos han pensado. Ciegos son los que no aceptan la verdad. Ciegos son los que ven la realidad y la deforman interesadamente. Ciego son aquellos que creen que su pobre luz de vela es la luz del sol. AMEN

domingo, 2 de septiembre de 2012

LA TRADICIÓN DE LOS MAYORES

Muy estimados hermanos: Tema central de la liturgia: La ley de Dios se cumple en el amor Las lecturas de este día que la liturgia nos propone nos muestran una clara unión en torno a una idea fundamental, y esta la podemos formular del siguiente modo: La ley de Dios se cumple en la práctica del amor, porque esta ley es la que guía a la humanidad en el camino de la salida del mundo de la esclavitud del egoísmo, es decir, del estar centrados en mi yo, y en mis intereses, y nos hace entrar en la tierra de la verdadera libertad y de la vida, en la cual podemos vivir la auténtica fraternidad. Subtema auxiliar: la verdadera religiosidad Y junto a lo anterior hay otra idea, no menos importante, pues brota de la experiencia de vivir guiados por la palabra del Señor y de nuestra auténtica relación con él. Y este es el tema de la verdadera religiosidad. Unión de las temáticas El punto que nos permite descubrir la unión de las ideas antes mencionadas y que nos muestran cómo se articulan, lo podemos encontrar en la Carta del apóstol Santiago. Podríamos afirmar que el texto que hemos escuchado nos pone en guardia contra una religión que no encarne los valores del Evangelio. La palabra escuchada en la Sagrada Escritura debe ser discernida para vivirla dócilmente en la vida cotidiana. Una tentación antigua: el ritualismo Lo anterior nos hace darnos cuenta de una gran verdad: la tentación de considerar que lo esencial de una religión está en el cumplimiento de ciertas formalidades rituales, y no en la asunción de sus principios vitales, es ya muy antigua. El propio pueblo de Israel vivió esta experiencia. La enseñanza de Jesús: El reproche divino Y esto es lo que le pie a Jesús para clarificarle a sus discípulos en que consiste el verdadero siguiente de su persona. Como escuchamos en el Evangelio, un grupo de fariseos, es decir, de personas profundamente conocedoras de las Escrituras se acercan a Jesús, y junto a ellos vienen “unos venidos de Jerusalén”, es decir, los guardianes de la auténtica ortodoxia. Según el texto, no se acercan a Jesús porque se sienten cautivados por su mensaje. El motivo es otro, están preocupados por el modo de vida que él permite sus seguidores vivan. Lo que a ellos les molesta es ver que en ese grupo que se hace llamar religioso y practicante de la religión de Israel, no hay una auténtica práctica de las costumbres de los mayores. Podríamos decir que en su mente se formula esta idea: “puesto que la actuación de Jesús es incorrecta, hay que corregirla”. Lo que ellos no se esperaban es la respuesta de Jesús, quien les va a clarificar su error con un recurso que ellos ya deberían conocer, pero que por su ceguera no habían observado. Citando un texto del profeta Isaías él les intenta iluminar: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí". Ese es el verdadero peligro de toda religión, creer que el auténtico culto a Dios se realiza cuando somos practicante de las normas y prescripciones religiosas, sin importar la verdadera interioridad de donde brota nuestro comportamiento. Y en esto no hay escapatoria: Cuando nuestro corazón está lejos de Dios, nuestro culto queda sin contenido. Le falta la vida, la escucha sincera de la Palabra de Dios, el amor al hermano. Entonces la religión, que tendría que haber sido una oportunidad de vida y libertad, se convierte en causa de muerte y esclavitud. El culto que a Dios le agrada En este caso, hemos convertido a la religión en algo exterior que se practica por costumbre, pero donde faltan los frutos de una vida fiel a Dios. Lo que hemos olvidado es que el culto que a Dios le agrada, es según Pablo, un culto existencial, es decir, un culto que nace del corazón, de una auténtica interioridad. Y esta queja de Dios es tan antigua como la perversión que el ser humano ha hecho de la religión. Los profetas son los primeros y más grandes exponentes de la llamada a la verdadera religiosidad. Si el pueblo quiere ser fiel a la alianza que Yahvé ha pactado con los padres, tiene que dar auténticos frutos de vida, es decir, tiene que practicar la justicia, la solidaridad, y el derecho. En una palabra: tiene que testimoniar con su vida la práctica del amor. Vivir en el amor no debe ser entendido de un modo reduccionista, es decir, como un simple sentimentalismo romántico. Es necesario por tanto que comprendamos que el amor es ante todo una actitud de vida, en el lenguaje moral se diría, es una opción fundamental. Dicha opción no se consigue en un momento determinado, ni cae del cielo, tampoco es fruto de una lucidez momentánea. Esta opción va germinando y se va haciendo real en la medida en que cada de nosotros vivimos la experiencia de la libertad. La cual tampoco es un hacer lo que yo quiera, sino que es el introducirme en un proceso de liberación continua, muriendo a aquellos que me esclaviza, sobre todo a nuestros impulsos egoístas que nos cierran a la auténtica fraternidad. Lo primero y fundamental en el cristianismo Queda claro entonces que en el cristianismo lo primero y principal es la experiencia de Dios, la cual brota para nosotros del encuentro con Jesucristo. Y esta experiencia se hace visible por medio de la práctica del amor. Por ello, hermanos, no podemos olvidar que el cristianismo no es una formalidad social que cumplir, ni un ritual más de prácticas piadosas. El cristianismo se manifiesta como una opción vital que requiere del compromiso íntegro de la persona. “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva.” (Benedicto XVI, Deus Caritas est 1) Jesús nos invita a redescubrir la esencia del cristianismo en nuestra opción por construir la Utopía de Dios -lo que él llamaba «Malkuta Yavé», Reino de Dios. Por ello, hay que tener bien claro que los mandatos del Señor no son simples formulaciones morales, para que al cumplirlas obtengamos la conciencia de ser perfectos; para nosotros son la consecuencia de habernos encontrado con Dios y haber descubierto el camino que nos hace felices, vivir en paz y en convivencia con toda la creación. - Autor: Carlos Arturo Talavera Becerra, cp Caracas, Venezuela, 02 de septiembre de 2012

domingo, 24 de octubre de 2010

YO NO SOY COMO ESE PUBLICANO

Texto Lc 18,9-14

Reflexión.
Encontramos dos actitudes espirituales y dos formas de creer. Una de ella es rechazada por Jesús y la otra es aceptada.

1.- FARISEO.
No pide nada a Dios, se presenta muy seguro de sí mismo por sus buenas. Diera la impresión que es Dios el que tendría que estar agradecido por tener a un hombre tan bueno como el fariseo.

El fariseo tenía razón en lo que decía: no robaba, no era adultero, ayunaba y pagaba el diezmo ¿Por qué lo rechaza Jesús? Jesús condena la arrogancia y la hipocresía que genera clases y lleva a vivir como esclavos de lo religioso. Jesús rechaza la manipulación ética del religioso.

2.- RECAUDADOR
No tiene nada que ofrecer a Dios se coloca a distancia, su oración es para reconocer su condición de pecador. El recaudador tiene necesidad de la salvación.

3.- PELIGROS DE NUESTRA VIDA CRISTIANA EN RELACION CON FARISEO Y RECAUDADOR.
Es peligro tener actitudes fariseas tales como:
1.Ser una persona satisfecha de sí misma.
2.Seguros (as) de tener siempre la razón y que los demás no tienen nada que decir.
3.Poseedor (a) de la verdad que lo autoriza para clasificar y condenar a otros.
4.Exigir a los demás cambios sin ver los propios.
5.Pensar que Dios siempre está con él o ella por ser una persona trabajadora dura de su santidad y no ayudar en el crecimiento de la santidad de los demás.

Actitudes del publicano.
1.Hemos de reconocer nuestros pecados y llamar las cosas por sus nombres.
2.Debemos de vivir el arrepentimiento sin angustias, neurosis, culpas obsesivas o culpas reprimidas. En una palabra evitar vivir la justificación de la gracias con extremos.

En síntesis el perdonarse así mismo es una dimensión poco practicada en nuestras vidas, nos hemos acostumbrado a perdonar a otro olvidando que el auténtico perdón es una práctica que parte desde nosotros mismos.

domingo, 13 de junio de 2010

TENGO ALGO QUE DECIRTE

Texto. Lc 7, 36-50.

36 Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa. 37 Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume. 38 Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume.

39 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!». 40 Pero Jesús le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». «Di, Maestro», respondió él. 41 «Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. 42 Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos lo amará más?». 43 Simón contestó: «Pienso que aquel a quien perdonó más». Jesús le dijo: «Has juzgado bien».

44 Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. 45 Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entré, no cesó de besar mis pies. 46 Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies. 47 Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor. Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor». 48 Después dijo a la mujer: «Tus pecados te son perdonados». 49 Los invitados pensaron: «¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?». 50 Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz


REFLEXIÓN GENERAL.

En línea general tenemos un relato que presenta dos dimensiones: la presencia de un hombre y una mujer. La mujer no tiene nombre, el fariseo se llama Simón, es el único fariseo que se menciona por su nombre en los sinópticos.
En cuanto a la mujer, en el texto es descrita con mucho detalle tanto de su vida como las acciones que ella hace en la persona de Jesús. Sus acciones se resumen en los verbos regar, secar, ungir y besar. Estos verbos son el reflejo de una profunda gratitud. Esta mujer sin nombre representa el estamento de las y los marginados por motivos religiosos y sociales.

Ante las acciones de la mujer Jesús responde con los verbos: ama, interpela, perdona y libera. Jesús responde porque se deja bañar por las lágrimas de esta mujer, se deja secar por sus cabellos, se deja besar y ungir, en una palabra tiene sentimientos de acogida. Es más si nos fijamos bien el fariseo estaba acompañado por sus suyos en cambio Jesús no tiene otra compañía que esta mujer. La acción que ejecuta esta mujer produce el efecto liberador del perdón que ante los ojos de los compañero del fariseo esto es un escándalo, pero la mujer da profunda muestras de agradecimiento pues está convencida que ha que Jesús la ha liberado.

El fariseo cree que cuando invita a Jesús a su casa a compartir su mesa, el maestro está convencido de sus ideas y convicciones religiosas. La actitud de Jesús causa reproche porque se ha dejado tocar por una mujer pecadora. Pese a la simpatía que posiblemente podía haber tenido hacia Jesús, el fariseo sigue creyendo en el peso de la ley de los puros e impuro, él sigue dividiendo a personas puras e impuras, malas y buenas.

Este evangelio nos pone en evidencia que es peligroso para la fraternidad tener una moral cómoda en la juzguemos severamente a los demás y sentirnos justificados por lo que hacemos. El evangelio es buena noticia que no produce desesperanza, nos revela el perdón que gratuitamente viene de Dios.

sábado, 3 de octubre de 2009

EL QUE NO RECIBA EL REINO DE DIOS COMO NIÑO, NO ENTRARÁ EN ÉL

Texto. Mc. 10,2-16.

2 Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: "¿Puede el marido repudiar a la mujer?"

3 El les respondió: ¿Qué os prescribió Moisés?"

4 Ellos le dijeron: "Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla."

5 Jesús les dijo: "Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. 6 Pero desde el comienzo de la creación, = El los hizo varón y hembra. 7 Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, 8 y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne.9 Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre."

10 Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto.

11 El les dijo: "Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; 12 y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio."

13 Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían.

14 Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: "Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios.15 Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él."

16 Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.


REFLEXION.

2 Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: "¿Puede el marido repudiar a la mujer?"

Es bueno leer Deut. 24,1 en donde Moisés da por sentado la práctica del divorcio. Ahora bien preguntarle a Jesús sobre este asunto es preguntar si está de acuerdo con la ley de Moisés, y así enfrentar a Jesús con Moisés.

3 El les respondió: ¿Qué os prescribió Moisés?" 4 Ellos le dijeron: "Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla."

A la pregunta que formulan los fariseos, Jesús lanza otra pregunta, y busca que tomen conciencia. Con la misma les obliga a reconocer que Moisés evidentemente solo “permitía” no mandaba el divorcio. Al responder se hace evidente que esta legislación contiene cosas permitidas que no corresponden al proyecto creador de Dios.

El tema del divorcio estaba sobre el tapete en las escuelas rabínicas y Jesús no está dispuesto a entrar en el juego casuístico de las escuelas rabínicas.

5 Jesús les dijo: "Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. 6 Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. 7 Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, 8 y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne.9 Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre."

Jesús hace una clara distinción entre el mandato de Dios y las prescripciones de Moisés, por tanto su interpretación es más fiel al proyecto de Dios. El ideal de la vida matrimonial está basado en el proyecto de Dios, incluso ese amor debe superar al de los padres, para que se logre ser una sola carne. El ser una sola carne coloca al hombre y a la mujer en igualdad de condiciones, cuestión contraria en Israel donde la mujer no posee ninguna igualdad. Téngase presente que si el hombre y la mujer no están en igualdad de condiciones, el llegar ser una sola carne sería imposible, porque donde existe sometimiento y dominio no puede haber amor y compasión.

Con esta intervención de Jesús se evidencia que la “dureza del corazón” de los antepasados perdura todavía en los descendientes del presente. El tema en cuestión se asume desde un corazón de carne y no de un corazón de piedra. Es desde un corazón de carne, donde tenemos que ver la vida y resolver sus limitaciones no desde la casuística.

10 Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto.

No se indica en casa de quien se encuentran, pero para Marcos la casa es la comunidad. ¿Por qué los discípulos vuelven sobre el tema del divorcio? Primero no entienden ni aceptan la igualdad y segundo se hace indirectamente participe de la dureza de los fariseos. ¿Qué hace por tanto Jesús ante esta situación? Respondo con el versículo que sigue.

11 El les dijo: "Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; 12 y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio."

Jesús no está agregando una interpretación más a la ley, sencillamente reafirma el sentido de la igualdad primigenia del proyecto creador de Dios. Por tanto el separarse no es cuestión solo del hombre y por supuesto tampoco de la mujer.

13 Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían. 14 Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: "Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios.15 Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él."

La verdad que me hago una pregunta: ¿serian niños? o ¿es un sentido figurado para hablar de aquellos que aceptan dócilmente como niños el programa de igualdad de Jesús? Tengamos presente, como dato histórico que la mujer y el niño (a) no tienen valor de igualdad en sociedad judía de la época de Jesús, por ende la actitud de los discípulos que arrogante y orgullosa no favorece la apertura y la gratuidad del proyecto primigenio de Dios antes mencionado. Jesús tiene que corregir esta conducta contraria a los valores del Reino de Dios


16 Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.

El gesto del maestro va más allá de lo habían pedido que era solo que los tocara. Jesús demuestra su afecto muy cargado de gesto y acción: abrazar y bendecir. En estos dos elementos Jesús transmite vida abundante.

Mi estimado lector, nos queda evidentísimo que el querer de Dios no es de desigualdad, no es carga de leyes. El querer de Dios es la fidelidad creativa entre el hombre y la mujer, es toma de conciencia que debemos vaciar nuestro corazón de piedra y llenarlo de ilusiones, esperanzas, proyectos y superar las rupturas en el amor.

No encontramos nuevamente…. Y por fa escriban, algo compartan.

martes, 25 de agosto de 2009

Oídme todos y entended

Texto
1 Se reúnen junto a él los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén. 2 Y al ver que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas, 3 - es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, 4 y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas -.

5 Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: "¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?"

6 El les dijo: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: = Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. 7 En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres. 8 Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres."

14 Llamó otra vez a la gente y les dijo: "Oídme todos y entended.

15 Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, 22 adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. 23 Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre."


REFLEXIÓN

Prácticamente tenemos varios versículos intercalados cuya temática es la controversia acerca del modo en que Jesús trata la impureza (Cf Mc 1,40-45; 5,21-43) y los asuntos sagrados de la ritualidad (Mc 2, 1-3,35). Toda esta controversia llega a un punto culminante que es el enfrentamiento con los fariseos acerca del lavarse las manos.

1 Se reúnen junto a él los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén. 2 Y al ver que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas, 3 - es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos,4 y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas -.

Los fariseos se reúnen en torno a Jesús para evaluar sus enseñanzas y determinar si era un falso maestro, en una palabra un jurado inquisidor.

Este primer bloque de versículos que va del 1al 3 es una descripción, no de la doctrina de Jesús, sino de quienes son los fariseos, destacándose la escrupulosidad del lavado de manos, que dicho de sea paso no aparece en ninguna regla del Antiguo Testamento, lo más probable que fue por influencia de los griegos. Con estos versículos, el evangelista Marco ofrece un resumen de las costumbres de la práctica de la pureza judía. Los fariseos, tenían en alta estima sus tradiciones. El lavado no tenía carácter higiénico sino religioso.

5 Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: "¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?"

Los fariseos se dirigen a Jesús con esta pregunta por dos motivos; están escandalizados por la conducta de los discípulos y el responsable de la misma es Jesús, ya que han roto con la tradición de los mayores. La pregunta plantea la existencia de cosas de tradición que imposibilitan al hombre en su relación con Dios.

6 El les dijo: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. 7 En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres. 8 Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres."

Jesús va aprovechar la el momento para exponer la esencia de la moralidad del Reino de Dios, que en el fondo nos remite a la idea que se tenga de Dios.
Jesús cita al profeta Isaías 29,13, con esta cita declara a los fariseos que su aprecio y cuidado a las tradiciones de sus sabios y maestros, debilita el mensaje básico de Dios, dando entender que esas observancias no proceden ni significan nada ante Dios. La tradición humana carece de la autoridad divina, por tanto es incompatible con Dios.

14 Llamó otra vez a la gente y les dijo: "Oídme todos y entended.

La gente es el segundo grupo de seguidores y delante de ellos Jesús va anunciar un principio valido para todos. Este principio requiere ser oído y entendido, pero no a la luz de la tradición de los mayores sino a la luz del don de la vida.

15 Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, 22 adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. 23 Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre.”

Jesús expone el principio fundamental de la autentica ley dando a entender en el versículo 15: lo que separa al hombre de Dios no es del contacto con lo que venga de afuera, por todo a sido creado sagrado y bendecido por Dios. Solo es el hombre mismo quien puede romper con Dios, esto acontece a través de una conducta injusta que si hace profano al hombre con respecto a Dios y a los demás. Jesús remite a Dios por encima de las prescripciones de los hombres

La observancia de normas o de gestos religiosos, no son requisitos para llegar a Dios. Lo que sí es requisito son nuestras actitudes ante Dios y los hombres. El asunto no es el detalle del cumplimiento, sino la ética del corazón.

Estimad@ en resumen, Jesús hace una seria advertencia:
1.- Pretender ser de Dios, cuando en realidad se vive de cosas humanas no ayuda al crecimiento de la fe.
2.- Dar importancia a ritualismos mantiene el corazón alejado de la conversión.
3.- No podemos anteponer las necesidades primarias del hombre a las necesidades de cumplimientos que ocultan el rostro de Dios y se oprime la libertad minando los fundamento de una autentica moral.
4.- Es una falsa ilusión creer que vamos a levantar una nueva sociedad, si nadie está dispuesto a reconvertir el corazón.


Hemos de poner la mano en nuestro corazón y revisar nuestra práctica religiosa.

Ahí queda eso. Chauuuu

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra