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sábado, 28 de noviembre de 2015

PONGAN ATENCIÓN LEVANTEN LA CABEZA QUE SE ACERCA LA LIBERACIÓN


Amigos y amigas Online, iniciamos el tiempo de Adviento, es un tiempo que vamos a dedicar a la preparación humana y espiritual para ponernos en camino con la vida, las personas y con Dios nuestro Padre. Durante este tiempo el adviento nos colocaran frente a la esperanza que Jesús nos ofrece y que a su vez esta esperanza se hace historia en la vida de los hombres y las mujeres de nuestro tiempo.
Junto al adviento se unirá el inicio del año de la MISERICORDIA, es providencial porque el evangelista Lucas – el evangelio de la misericordia- nos acompañara parte de este año que está a punto de concluir y durante todo el año 2016.
El texto que se nos presenta para este inicio del Adviento es Lc. 21,25-25.34-36, en el mismo se habla de los acontecimientos últimos y definitivos sobre la venida del Señor. Para hablar de esos tiempos especiales, el evangelista Luca utiliza  imágenes empleadas por los profetas Miqueas, Jeremías y Ezequiel que en el fondo plantean tiempos de liberación que deben ser asumidos desde la esperanza y no del temor, desde la vigilancia y no del embotamiento.
Las preguntas de los discípulos ¿Cuándo va suceder esto? ¿Cuál será la señal?, para hoy siguen siendo válidas estas preguntas; la respuesta de Jesús es desde la señales cósmicas en sentido figurado. En la tradición bíblica las catástrofes cósmicas eran el símbolo de la caída de un orden social injusto (Cf. Is 13,10; 34,4; Ez 32,7-8) y al mismo tiempo el nacimiento de un mundo nuevo, triunfo del Mesías y reinado de Dios.
Ante esta nueva situación al discípulo y al creyente se les pide “ponerse en pie y alzar la cabeza” porque se acerca la liberación. Los tiempos actuales son de dolor y malas noticias  que nos ofrecen los medios de comunicación e incluso las redes sociales, pero la liberación que Dios ha ofrecido a todos los hombres y que tendrá su fin en algún momento es una realidad irreversible. Mientras tanto parte de ese reinado de Dios se va haciendo realidad a través de aquellos hombres y mujeres que entregan su vida por la paz, la justicia, la solidaridad… poniendo todo su ser al servicio de los marginados, desamparados y sufridos de esta tierra.
Ponerse en pie es signo de esperanza y de resurrección y una clara postura de que este mundo no satisface. La esperanza no es una ilusión engañosa. La esperanza de transformación de la vida en plenitud es cuando se descubren todas las posibilidades que en ella se encierran para el futuro del ser humano. Quien sueña y vive de la esperanza  esta en camino de liberación, no se aferra a la realidad tal como es hoy, ni se instala  en esta vida como algo definitivo sino más bien todo lo contrario.
La esperanza que nos presenta el evangelista no es pasiva, no es la búsqueda de bienes situado, ni es el aceptar una sociedad injusta, lo que nos ofrece el evangelista es una esperanza que desinstala, pone en camino y se sueña más en la topia de Dios aquí y ahora. Cuando se afianza la esperanzada en la vida y en la historia, en el cuerpo las cadenas comienzan a doler y mayor fuerza se tiene para quitarlas.
La primera exigencia de este adviento según el evangelista Lucas serian en resumen: estar atentos (ser consientes), levantar la cabeza (mirar al rostro del otro), estar alerta y vigilantes (no permitir que las sombras arropen la vida) y hacer oración (capacidad de diálogo con el Dios).

¡Hasta la próxima!

viernes, 28 de marzo de 2014

CREO SEÑOR


Texto: Jn. 9,1-41

El bienestar y la desgracia eran, respectivamente fruto de una conducta moral buena o mala, es decir castigo o bendición de Dios. De ahí que la enfermedad u otra cuestión parecida son consideradas una consecuencia del pecado. Jesús rechaza esta visión.

Jesús es la luz del mundo. La curación del ciego de nacimiento demuestra que Jesús es la luz del mundo, es decir Jesús es la luz para aquellos que reconocen su oscuridad y sienten la necesidad de ser iluminados.  Jesús es la oscuridad para los que creen bastarse por si mismo.

La curación hace ver claro que el ver es símbolo de la fe y el lavarse o no lavarse en la piscina de Siloe (Enviado) es la aceptación o rechazo de Jesús.

El ciego es un hombre marginado, sin experiencia de luz y de vida, su curación es un nuevo nacimiento ya que logra ver y conocer. En una palabra vive un proceso de crecimiento que va de a la ceguera a la visión, pero tendrá que defender su milagro frente a quienes no lo aceptan.  ¿Quiénes lo conocen viven también ese proceso? NO lo viven.

Los vecinos que a su vez son testigos de los ocurrido, solo lo conocen desde a afuera, están mal informados, y sus preguntas son muy superficiales. Una vez lavado en Siloe no lo reconocen y el mismo dice SOY YO.

Los padres del ciego, creen pero no dan testimonio porque tienen miedo por eso responde con una pregunta evasiva “pregúnteselo a él” Como familia para ahorrase un problema no favorecen la verdadera libertad.

Los fariseos, son los guardianes de la tradición y la doctrina, aceptan la curación pero no creen – un poco raro verdad- no les interesa la verdad y por eso emiten una condenación anticipada a Jesús: “No puede ser un hombre de Dios porque no respeta el sábado… es un pecador” El ciego frente a los fariseos no se deja engañar y se vale de los mismo argumentos con lo interrogan: ¿Quieren hacerse discípulos de él?  El que era ciego pasa a hacer una persona incomoda, él y Jesús atentan contra la jerarquía de valores.

Volvemos a la persona del ciego – no tiene nombre, no indica de quien es hijo- Frente a los fariseo reconoce a Jesús como un profeta, su testimonio es firme y seguro que le acarrea la expulsión de la sinagoga. Una vez expulsado Jesús se encuentra con y se le revela como Hijo del Hombre, como Mesías.   

El texto nos enseña que:

1.      La fe tiene un proceso en cualquier creyente y que debe ser defendida.

2.      Toda autentica fe pasa por un encuentro con Jesús.

Ciegos son los que juzgan y se dejan llevar por las apariencias sin pasar por el corazón de la persona. Ciegos son los que no se fían de nada ni de nadie que no este de acuerdo con los que ellos han pensado. Ciegos son los que no aceptan la verdad. Ciegos son los que ven la realidad y la deforman interesadamente. Ciego son aquellos que creen que su pobre luz de vela es la luz del sol. AMEN

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra