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sábado, 7 de noviembre de 2015

OFRENDA DE AMOR EN EL ARCA DEL TEMPLO


Jesús llega a identificarse con la viuda de las dos monedas ¿por qué? Ya en el Antiguo Testamento Dios exhorta a tener compasión de las viudas  (Cf. Ex. 22,22; Dt. 14,29; 16,11.14; 24, 17. Is. 1, 17. Jer. 7,6; 2,3). Jesús ataca aquellos que atentan  contra los recursos de las viudas (Cf. Mc. 12,40) y las Iglesia primitiva asumirá como servicio (diaconia) a las viudas. La viuda es el nuevo paradigma de la fe encarnada en Jesús hasta sus últimas consecuencias a favor de los más pobre.
 
Los ricos echaban donativos ya que la palabra DONATIVO significa regalos y no ofrenda. Las ofrendas eran debidas a Dios, es un acto de reconocimiento de su autoridad y paternidad hacia el hombre. El donativo en cambio es entrega de un presente no estrictamente debido, o entregar algo a cambio de otros favores: comprar conciencias. Por otra parte en el arca del tesoro, en el concepto hebreo, se realiza el pacto de lo sagrado, simbolizado en el acto de colocarse dentro del arca, darse a sí mismo para transformarse en tesoro.
 
Este grupo de ricos que contribuyen con grandes sumas de dinero (echaban en cantidad); su generosidad muestra que aprueban los métodos de la institución injusta y la sostienen con gusto.
 
La viuda ofrece unas moneditas  y con ello entrega su amarga pobreza. A los ricos se contrapone la figura de una viuda pobre, miembro débil, indefenso, de la sociedad (viuda) y sin relieve social (pobre). Su ofrenda es insignificante; no es en realidad una contribución al sostenimiento del templo, sino un acto de devoción, un símbolo de amor.
 
Jesús les enseña a interpretar los hechos: compara el comportamiento de los ricos y el de la viuda pobre. Su dicho es solemne (Os aseguro) y enuncia una paradoja: lo que es menos vale más, lo poco del pobre vale más que lo mucho del rico.
 
Jesús mide el mérito de la ofrenda de la viuda en términos de sacrificio que supone la donación de sí misma. A juicio de Jesús la viuda con su escasa ofrenda se contra pone a la de todos los ricos porque estos daban de la abundancia mientras que la viuda daba de la carencia, por eso su ofrenda como entrega es mayor y más auténtica. Jesús da un juicio general: todos  han echado de lo que les sobra. Dar de lo superfluo significa no dar lo esencial, que es la persona. No son los ricos de Israel quienes valen a los ojos de Dios, sino los que ponen su confianza en él.
 
La viuda deja en manos de Dios la preocupación de la vida. Hace una elección clara entre Dios y la riqueza. Esta opción es posible porque confía en Dios y es el criterio fundamental que Jesús quiere transmitir para la vida de los discípulos.  
 
 La viuda ha dado de su indigencia, en oposición a los ricos que dan de su poder y de sus privilegios. En este aspecto contradice el proverbio según el cual nadie da lo que no tiene; esta mujer, en cambio, solo posee lo que ha dado.
 
¿Se puede ver en ella una imagen de Dios? Si Dios nos diera solo de su abundancia, estaría perfectamente representado por los donantes ricos y no por la ofrenda de la viuda; en este caso carecería de sentido la importancia que Jesús atribuye al gesto de la mujer necesitada que ofrece parte de lo que ella necesita.
 
¿Qué pensaba aquella mujer cuando se dirigía con sus pobres ahorros a hacer una limosna en el Templo de Dios? No lo sabemos.  Lo más probable es que recordase lo alabada que es la limosna en la Sagrada Escritura, y al mismo tiempo le viniese a la cabeza que se quedaba sin nada para comer aquel día. Hay cosas que sólo se pueden hacer cuando se tiene fe y ella la tenía en abundancia. Su limosna era oración con fe, pero oración difícil que se acompaña con el sacrificio y contiene deseos de purificación ante Dios. La viuda generosa da una lección callada de actuar de cara a Dios.
 
Es un hecho que los pobres suelen dar limosna con gran prontitud, esta es una lección que a lo largo del tiempo me han enseñado en las comunidades pobres. Es lógico que sea así, ya que conocen lo duro que es la carencia de algo necesario; si se dan cuenta de que otro está peor que ellos lo ayudan. Muchos, a pesar que tienen de sobras, ni siquiera se dan cuenta de los dolores del pobre.
 
La viuda pobre  acudió al Templo ocultando lo poco que estaba dando, como si le pareciese una miseria comparado con lo mucho que daban otros;  ellos echaron mucho de lo mucho que tenían; ella echó todo lo que poseía. Mucho tenía, pues tenía a Dios en el corazón. Es más poseer a Dios en el corazón que echar oro en el arca.
 
Finalmente pienso que la viuda del templo sabía que su limosna no solucionaba nada, su ofrenda era un acto, por así decirlo inútil, pero al renunciar a unas moneditas, renuncia aun  un modesto plato de comida, se deja caer, cerrando los ojos y con las manos vacías, en brazos de Dios. Ofrenda a Dios todo lo que tiene, lo que ella necesita para vivir, afirmando con esto que Dios es el valor supremo y que su vida no depende del dinero, sino de ese Dios que da la vida a quien se entrega a él por amor. Esta viuda sabe que el primer mandamiento es amar al Señor con todo su corazón y lo pone en práctica dando de lo que le hace falta para vivir y confiando en la generosidad de ese Dios que da la vida a todos.
 
Hasta pronto mis amigos y amigas Online.

 

 

 

viernes, 19 de febrero de 2010

CONDUCIDO POR ESPIRITU DE DIOS FUE LLEVADO AL DESIERTO

Lc 4,1-13
1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, 2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.

3 Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»4 Jesús le respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre.»

5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; 6 y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. 7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.» 8 Jesús le respondió: «Está escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.»

9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; 10 porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden. 11 En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»
12 Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.»

13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.



REFLEXION

En este texto de Lc 4,1-13 se pone de manifiesto que Jesús es plenamente humano y desde su humanidad establece criterios para afrontar las tentaciones de la vida.

El desierto (eremia en griego) puede tener connotaciones positivas o negativas. La connotación positiva no siempre denota una región carente de vegetación; se usa frecuentemente de un lugar sin cultivar, pero apto para pastos. Y la más positiva de todas el donde Dios enamora a su pueblo, de ahí que muchos judíos llegaron a creer que Dios aparecería en el desierto.

La connotación negativa (eremos en griego - desiertos) como adjetivo, denota abandonado, desolación, privado de los amigos y familiares, p.ej., de una esposa abandonada por su marido (cf. Gal 4,27: «desolada»); igualmente de una ciudad, como en el caso de Jerusalén (Mat 23,38 «desierta»); de lugares deshabitados, «desierto» (Mat 14,13-15; Hch 8,26; Mc 1,35). Pero lo más negativos es lugar donde habita el demonio y fieras salvajes (Tb 8,3; Zac 5,11). El evangelista presenta a Jesús en el desierto subyugando los poderes hostiles del mal y como nuevo Adán vive en perfecta armonía con las fieras.


La primera tentación (Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.) es la de renunciar a la hombre caminante y luchador. El hombre no vive del pan material sino que orienta su vida a la voluntad de Dios. Seguir la voluntad de Dios no es fácil es duro y amargo, sin negar que habrá momentos de alegría y sosiego. Pero hoy vivimos la tentación se querer convertir a Dios a nuestra voluntad. Jesús abre su vida a toda palabra de Dios.

En la segunda tentación es una renuncia a todo mesianismo del servicio fraterno. Es decir la autoridad, el creer etc... están al servicio de la fraternidad pero cuando estas se imponen, este poder de servir aparece como un dios falso, como un ídolo que exige adoración y sacrificio de la vida misma. El ser humano no debe inclinarse ante nada ni ante nadie de este mundo, esto sería tener clara conciencia de tener un solo Dios que nos hace libre y fraternos.

La tercera y última tentación provocar a Dios. Esta tentación sugiere hacer signo espectacular para conquistar la fe de la gente y su admiración, esto sería lo llamamos prestigio y liderazgo sometedor. Jesús tiene claro que no renunciara a la cruz.

Definitivamente las tentaciones dejan en claro que Jesús no fue un mesías político, un mesías mágico. Ël como hombre vivió su misión sin ventajas ni privilegio. Las tentaciones son vías cómodas y fáciles tengamos cuidado con las mismas.

sábado, 14 de marzo de 2009

EL TEMPLO O LA VIDA

TEXTO
13 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. 14 Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. 15 Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas;

16 y dijo a los que vendían palomas: "Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado."
17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.
18 Los judíos entonces le replicaron diciéndole: "¿Qué señal nos muestras para obrar así?"
19 Jesús les respondió: "Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré."
20 Los judíos le contestaron: "Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?"
21 Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo. 22 Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.


REFLEXION.

El evangelista Juan es genial, ya que constantemente cambia los escenario geográficos o situacionales de la vida de Jesús, por ejemplo en Caná una acción muy particular de Jesús, ahora es la manifestación mesiánica de Jesús en Jerusalén y justo con una de las celebraciones de la fiesta de pascua; mejor momento no podía haber escogido Jesús, ya que esta pascua es todo un comercio, y así se ha alejado de la más genuina pascua que nos narra el Ex. 12,11.48; Lv. 23,5; y que incluso se sobre pone a las impureza rituales Nm. 9,10.14.,.

Los distintos animales que el versículo 14 enumera era lo exigido para los sacrificios del pueblo (Cf. Lv. 1,3-9; 4,2-21; 8,2; 22,21). El problema está que la prioridad del templo no es la oración o el perdón con el Dios de la vida, sino que la prioridad es el comercio, las mesas de cambio no son exigidas por el levítico. El “látigo con cuerdas” es un símbolo mesiánico que expresa un nuevo orden porque lo existente ha caducado, y el nuevo orden esta fuera de la institución religiosa.

El gesto de Jesús esta en marcado en dos grandes momentos figurados en el antiguo testamento:
Primero es la insistencia que va en la línea del profeta Malaquías, un nuevo templo, un nuevo sacerdocio: “He aquí que yo envío a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Ángel de la alianza, que vosotros deseáis, he aquí que viene, dice Yahveh Sebaot. 2 ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién se tendrá en pie cuando aparezca? Porque es él como fuego de fundidor y como lejía de lavandero. 3 Se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata; y serán para Yahveh los que presentan la oblación en justicia. 4 Entonces será grata a Yahveh la oblación de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño, como en los años antiguos.5 Yo me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo expeditivo contra los hechiceros y contra los adúlteros, contra los que juran con mentira, contra los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano, contra los que hacen agravio al forastero sin ningún temor de mí, dice Yahveh Sebaot. 6 Que yo, Yahveh, no cambio, y vosotros, hijos de Jacob, no termináis nunca.”

Ese nuevo templo y el nuevo sacerdocio, hacen que la relación entre Dios y los hombres no esté mediada por instituciones religiosas. El lugar de la manifestación de Dios será en el hombre mismo, que es imagen de Dios, este a su vez debe reflejar el sacerdocio vivo, para poder darle culto al padre “en espíritu y verdad”

Segundo La acción de Jesús se lee desde el profeta Zc 14,21 (“no habrá más comerciante en la Casa de Yahveh Sebaot el día aquel”). La acción violenta y celosa deja al descubierto, que invocando la voluntad divina se promete una falsa reconciliación con Dios, se explota económicamente al más débil, se aprovecha el sentimiento religioso de los pobres y el dios del templo es el dinero. A pesar de toda la tergiversación del templo, Jesús respeta la ofrenda del pobre y no la tira por tierra ("y dijo a los que vendían palomas: "Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.") y con esta frase Jesús los acusa severamente de explotar y torcer la función real del templo que era expresar la gloria de Dios y significar su presencia activa en el pueblo (Cf. Ex. 40,34-38).

Tercero, ante la pregunta "¿Qué señal nos muestras para obrar así?" , lo primero que hace Jesús es llamar a Dios MI PADRE, el acercamiento a Dios en el nuevo templo y nuevo sacerdocio, será en términos de familia (Dios es padre y madre) generando confianza y amor. Si la aristocracia judía que tenían el control sobre el templo, el gesto y las palabras de Jesús debe haber sonado blasfemas. Los cambistas representan esa aristocracia. Ellos hacen que el funcionamiento y el culto de manera comercial presenten a Dios como explotador y garante de la misma aristocracia. La actitud más inmediata que asumen es la de pedir credenciales a Jesús como Mesías ("¿Qué señal nos muestras para obrar así?") porque se sienten con derecho de juzgar la reivindicación que Jesús hace del templo.

El nuevo templo es palabra encarnada, es el santuario en el que no será desalojada la presencia de Dios. Con la afirmación de Jesús ("Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.") se prevé que este conflicto tendrá un desenlace en la cruz, y el nacimiento de la nueva pascua liberadora que será más completa que la ofrecida en Éxodo, Levítico o Deuteronomio.

Es muy llamativo que los discípulos hacen lectura del acontecimiento a la luz de herencia recibida en el antiguo testamento y toma de conciencia de una interpretación equivocada. En un primer momento lectura de lo acontecido a la luz del profeta Elías (Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará… 1Re 19,10.14-18; 2Re 10,1-28 Mal. 3,1ss; Is. 23; Ecl. 48,1-11). Un segundo momento es darse cuenta que habían hecho una mala interpretación del mesianismo de Jesús en su celo por el templo; que en verdad era por el hombre y no por cambios violentos a favor de instituciones caducas.

Definitivamente acción de Jesús en el del templo busca dejar en claro es:
1.- La primacía de Dios es la fuente de su autoridad mesiánica.
2.- La supremacía de Dios está por encima de los interese del hombre.
3.- Dios tienen poder sobre la vida y la muerte

Amigo (a) lector sería triste que nos enfrascáramos a discutir posturas o costumbres en nuestros templo, cuando lo que está en juego es el templo vivo, la piedra viva que es el otro. ¿Cuántas personas sencillas humildes buscan a Dios y son ocasión de mercado y especulación por intereses de índole religiosa?

Sería mucho más triste es no pudiéramos a debatir y argumentar de normas, leyes, doctrinas relativas a Iglesias cuando el templo vivo que el hombre es profanado por la miseria, el odio, la enfermedad, la pobreza, etc, etc… olvidando que “en tres días” debe ser levantado, y llevamos años de años acostumbrándonos voltear la mirada porque no hemos asumido que la vida es DON y TAREA. Hasta la próxima.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

HABIA UN HOMBRE QUE NO VERIA LA MUERTE ANTES DE VER AL CRISTO DEL SEÑOR

Lc. 2,22-40
Texto.

22 Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, 23 como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor 24 y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor. 25 Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. 26 Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. 27 Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, 28 le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

29 "Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;
30 porque han visto mis ojos tu salvación, 31 la que has preparado a la vista de todos los pueblos, 32 luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel."

33 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.

34 Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: "Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción 35 ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones."

36 Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, 37 y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. 38 Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

39 Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40 El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.


REFLEXION


Versículo 22-24 Estos versículos hacen referencia al Ex. 13,2 y al Lev 12,8., que son la consagración de los primogénitos y purificación de la mujer. El sacrificio que llevan al templo, muestra que son pobres, y como indicaba el ritual, la mujer pone sus manos sobre las tórtolas que irán al sacrificio. Es muy sencillo el momento lo mas fuerte vendrá con las palabras de Simeón. En definitiva la encarnación no se ve exenta de la ley de Moisés; José y María cumplen con la ley en forma correcta y piadosa.

Versículo 25. Hace una descripción quien es Simeón (que significa Dios a oído // Gn 29,33) y expone su profunda vida religiosa. Es un hombre justo y piadoso, y con una mentalidad totalmente distinta a las tendencias violentas de su pueblo. Él esperaba la consolación de Israel. Es un hombre habitado y llevado por el Espíritu Santo, tanto así que se puede indicar que este solo vive del Espíritu: el Espíritu estaba en él, el Espíritu le revela, el Espíritu le mueve. Puede decirse que hace honor al significado de su nombre, porque oye al Espíritu se deja llevar por el mismo, haciendo de su existencia un hombre justo y piadoso.

Esperar la consolación de Israel, era también una de las acciones futura de Dios a favor de su pueblo, así lo proclama el profeta Isaías (Is. 49,13 ¡Aclamad, cielos, y exulta, tierra! Prorrumpan los montes en gritos de alegría, pues Yahveh ha consolado a su pueblo, y de sus pobres se ha compadecido.; Is 51,3 Cuando haya consolado Yahveh a Sión, haya consolado todas sus ruinas y haya trocado el desierto en Edén y la estepa en Paraíso de Yahveh, regocijo y alegría se encontrarán en ella, alabanza y son de canciones.; Is 52,9 Prorrumpid a una en gritos de júbilo, soledades de Jerusalén, porque ha consolado Yahveh a su pueblo, ha rescatado a Jerusalén.; Is 66,13 Como uno a quien su madre le consuela, así yo os consolaré y por Jerusalén seréis consolados”)

Versículo 26. Simeón bendice a Dios y proféticamente anuncia como será la vida del niño: ser salvación, luz y gloria del pueblo. Cuando en el texto se indica que “recibió” (en griego adéxato), implica que recibe al niño que presentaban, esto nos hace suponer que Simeón era miembro de la clase sacerdotal o que estuviera muy vinculada a la misma, pero en el fondo toda la ritualidad pasa a un segundo plano para resaltar lo profético.

Versículos 27-32. La alabanza de Simeón refleja la piedad del Antiguo Testamento como en Gn 46,30 (30 Y dijo Israel a José: "Ahora ya puedo morir, después de haber visto tu rostro, pues que tú vives todavía.") y como la profecía de Is. 42,6; 49,6 (Yo, Yahveh, te he llamado en justicia, te así de la mano, te formé, y te he destinado a ser alianza del pueblo y luz de las gentes…6 "Poco es que seas mi siervo, en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel. Te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.")

El versículo 29 conmueve mucho, porque es la frase de un siervo fiel que “cede su turno a otros”, Simeón ya cumplió en ver, recibir y anunciar al Cristo. La fe que ha venido cultivando, es la que le permite pedir ser libre. Simeón considera que su vida es como un servicio de esclavo voluntario y al ver colmada su esperanza que es la consolación de Israel su pueblo.

Versículos 33-35. Las profecías en la tradición judía por lo general son oscuras y difíciles de entender en el momento. Simeón no le dice una profecía en acertijos. De Jesús llega a decir que será caída y elevación de muchos en Israel, así une la vida de Jesús con la profecía de Is. 8,14; 28,16. La primera afectada por la vida de Jesús será la propia madre. El símbolo de la espada (Cf Ez. 14,17; Zac 12,10) es poner al descubierto los sentimientos humanos.

Versículos 36-39. En el Antiguo Testamento aparecen profetizas, eran pocas pero jugaron un papel muy importante en Israel porque dieron testimonio con su vida de la voluntad de Dios, y a veces hablando en su nombre. Se destacaron las siguientes:
1. María, hermana de Moisés (Ex 15,20).
2. Débora (Jue 4,4).
3. Ana la madre de Samuel (1Sm 2,1).
4. Abigail la esposa de David (1Sm 25,32-36)
5. Juldá (2Re 22,14)
6. Ester

Así como describe a Simeón, también se describe a esta mujer llamada Ana (Significa “su gracia”) Fanuel (Significa Rostro de Dios) y tribu de Aser (significa serás feliz), esta tribu estaba ubicada en Galilea. Ana es una mujer viuda, edad avanzada, consagrada para el templo, mujer penitente y llevada también por el Espíritu de Dios. La descripción que hacen de Ana, ponen énfasis en su matrimonio y en su larga viudez. Su servicio en el templo estaba basado en el ayudo y oración, es decir es una mujer penitente llena de esperanza, casi se asemeja a los sacerdotes del templo, que de seguro no vivían como ella.

Es una apóstol “hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.” La redención de Jerusalén es lo equivalente a la liberación mesiánica tan anhelada por los israelitas.

Finalmente los versículos 39 y 40 nos dan un breve informe de la infancia de Jesús y al mismo tiempo la sabiduría del niño prepara la escena que va seguir entre los doctores. En el mismo versículo 40, se va detallar que regresaron a Galilea en concreto Nazaret. La naturaleza de Jesús se desarrolla en dirección física: crecía y se fortalecía, la naturaleza humana en él no estuvo al margen de su vida. Dirección moral: se llenaba de sabiduría, pensemos que no es una sabiduría que cae del cielo, era aquella sabiduría que ya existía en Israel, la experiencia de vida que tenían sus padres y la historia de su pueblo. Por ende sabiduría es percibir y comprender. Jesús percibe y comprende la historia de vida de su familia y de su pueblo. La autentica sabiduría es que la ayuda al hombre a percibir y comprender a Dios que se nos presenta en el templo de la vida. Cuando hablamos que Jesús es maestro de sabiduría es porque él percibe y comprende lo que somos y de ahí que sus enseñanzas (parábolas) parten de su percepción y comprensión de la vida del hombre.

El texto culmina afirmando que la “gracia de Dios estaba sobre él”. Hemos de entender que la gracia es la libre acción que brota del profundo amor de Dios hacia sus criaturas, llevada a cabo mediante la acción del Espíritu Santo. De esta manera la gracia se manifiesta en piedad, amor y misericordia.

Cuando se afirma en el texto que la gracia de Dios estaba en Jesús, va indicando que ese profundo amor de Dios hacia el hombre, no solo se manifiesta en teofanías sino que lo hará en epifanía. Dios ha decidido revelar su amor ya no por hechos portentosos, sino que es a través de Jesús quien mostrara el profundo amor de Dios, y ese amor se manifestara en la cruz; posteriormente será el Espíritu Santo quien seguirá (y sigue) manifestado esa misma acción llevada por Jesús.

Si la gracia de Dios estaba en el niño que crecía y se fortalecía, es porque Dios está en medio de nosotros (Emmanuel).

sábado, 8 de noviembre de 2008

EL TEMPLO Y LA VIDA Jn. 2,13-22

TEXTO
13 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. 14 Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. 15 Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas;

16 y dijo a los que vendían palomas: "Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado."
17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.
18 Los judíos entonces le replicaron diciéndole: "¿Qué señal nos muestras para obrar así?"
19 Jesús les respondió: "Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré."
20 Los judíos le contestaron: "Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?"
21 Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo. 22 Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.


REFLEXION.

El evangelista Juan es genial, ya que constantemente cambia los escenario geográficos o situacionales de la vida de Jesús, por ejemplo en Caná una acción muy particular de Jesús, ahora es la manifestación mesiánica de Jesús en Jerusalén y justo con una de las celebraciones de la fiesta de pascua; mejor momento no podía haber escogido Jesús, ya que esta pascua es todo un comercio, y así se ha alejado de la más genuina pascua que nos narra el Ex. 12,11.48; Lv. 23,5; y que incluso se sobre pone a las impureza rituales Nm. 9,10.14.,.

Los distintos animales que el versículo 14 enumera era lo exigido para los sacrificios del pueblo (Cf. Lv. 1,3-9; 4,2-21; 8,2; 22,21). El problema está que la prioridad del templo no es la oración o el perdón con el Dios de la vida, sino que la prioridad es el comercio, las mesas de cambio no son exigidas por el levítico. El “látigo con cuerdas” es un símbolo mesiánico que expresa un nuevo orden porque lo existente ha caducado, y el nuevo orden esta fuera de la institución religiosa.

El gesto de Jesús esta en marcado en dos grandes momentos figurados en el antiguo testamento:
Primero es la insistencia que va en la línea del profeta Malaquías, un nuevo templo, un nuevo sacerdocio: “He aquí que yo envío a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Ángel de la alianza, que vosotros deseáis, he aquí que viene, dice Yahveh Sebaot. 2 ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién se tendrá en pie cuando aparezca? Porque es él como fuego de fundidor y como lejía de lavandero. 3 Se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata; y serán para Yahveh los que presentan la oblación en justicia. 4 Entonces será grata a Yahveh la oblación de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño, como en los años antiguos.5 Yo me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo expeditivo contra los hechiceros y contra los adúlteros, contra los que juran con mentira, contra los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano, contra los que hacen agravio al forastero sin ningún temor de mí, dice Yahveh Sebaot. 6 Que yo, Yahveh, no cambio, y vosotros, hijos de Jacob, no termináis nunca.”

Ese nuevo templo y el nuevo sacerdocio, hacen que la relación entre Dios y los hombres no esté mediada por instituciones religiosas. El lugar de la manifestación de Dios será en el hombre mismo, que es imagen de Dios, este a su vez debe reflejar el sacerdocio vivo, para poder darle culto al padre “en espíritu y verdad”

Segundo La acción de Jesús se lee desde el profeta Zc 14,21 (“no habrá más comerciante en la Casa de Yahveh Sebaot el día aquel”). La acción violenta y celosa deja al descubierto, que invocando la voluntad divina se promete una falsa reconciliación con Dios, se explota económicamente al más débil, se aprovecha el sentimiento religioso de los pobres y el dios del templo es el dinero. A pesar de toda la tergiversación del templo, Jesús respeta la ofrenda del pobre y no la tira por tierra ("y dijo a los que vendían palomas: "Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.") y con esta frase Jesús los acusa severamente de explotar y torcer la función real del templo que era expresar la gloria de Dios y significar su presencia activa en el pueblo (Cf. Ex. 40,34-38).

Tercero, ante la pregunta "¿Qué señal nos muestras para obrar así?" , lo primero que hace Jesús es llamar a Dios MI PADRE, el acercamiento a Dios en el nuevo templo y nuevo sacerdocio, será en términos de familia (Dios es padre y madre) generando confianza y amor. Si la aristocracia judía que tenían el control sobre el templo, el gesto y las palabras de Jesús debe haber sonado blasfemas. Los cambistas representan esa aristocracia. Ellos hacen que el funcionamiento y el culto de manera comercial presenten a Dios como explotador y garante de la misma aristocracia. La actitud más inmediata que asumen es la de pedir credenciales a Jesús como Mesías ("¿Qué señal nos muestras para obrar así?") porque se sienten con derecho de juzgar la reivindicación que Jesús hace del templo.

El nuevo templo es palabra encarnada, es el santuario en el que no será desalojada la presencia de Dios. Con la afirmación de Jesús ("Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.") se prevé que este conflicto tendrá un desenlace en la cruz, y el nacimiento de la nueva pascua liberadora que será más completa que la ofrecida en Éxodo, Levítico o Deuteronomio.

Es muy llamativo que los discípulos hacen lectura del acontecimiento a la luz de herencia recibida en el antiguo testamento y toma de conciencia de una interpretación equivocada. En un primer momento lectura de lo acontecido a la luz del profeta Elías (Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará… 1Re 19,10.14-18; 2Re 10,1-28 Mal. 3,1ss; Is. 23; Ecl. 48,1-11). Un segundo momento es darse cuenta que habían hecho una mala interpretación del mesianismo de Jesús en su celo por el templo; que en verdad era por el hombre y no por cambios violentos a favor de instituciones caducas.

Definitivamente acción de Jesús en el del templo busca dejar en claro es:
1.- La primacía de Dios es la fuente de su autoridad mesiánica.
2.- La supremacía de Dios está por encima de los interese del hombre.
3.- Dios tienen poder sobre la vida y la muerte

Amigo (a) lector sería triste que nos enfrascáramos a discutir posturas o costumbres en nuestros templo, cuando lo que está en juego es el templo vivo, la piedra viva que es el otro. ¿Cuántas personas sencillas humildes buscan a Dios y son ocasión de mercado y especulación por intereses de índole religiosa?

Sería mucho más triste es no pudiéramos a debatir y argumentar de normas, leyes, doctrinas relativas a Iglesias cuando el templo vivo que el hombre es profanado por la miseria, el odio, la enfermedad, la pobreza, etc, etc… olvidando que “en tres días” debe ser levantado, y llevamos años de años acostumbrándonos voltear la mirada porque no hemos asumido que la vida es DON y TAREA. Hasta la próxima.

EL RUIDO DE LA PALABRA

Toda reflexión es producto de la sonoridad de la palabra