jueves, 22 de julio de 2010

EL PADRE DEL CIELO DARÁ EL ESPÍRITU SANTO A AQUELLOS QUE SE LO PIDAN

TEXTO
Lc 11, 1-13

1 Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos». 2 Él les dijo entonces: «Cuando oren, digan:

Padre, santificado sea tu Nombre,
que venga tu Reino;
3 danos cada día nuestro pan cotidiano;
4 perdona nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a aquellos que nos ofenden;
y no nos dejes caer en la tentación».

5 Jesús agregó: «Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: “Amigo, préstame tres panes, 6 porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle”, 7 y desde adentro él le responde: “No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos”. 8 Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario.
9 También les aseguro:
pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. 10 Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. 11 ¿Hay algún padre entre ustedes que dé a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? 12 ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13 Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan!».


Reflexión.

Este texto que nos ofrece el evangelista Lucas es toda una catequesis sobre la oración, tanto así que hacer un comentario de la misma sería incorrecto porque lo tiene todo, nada le falta y nada le sobra.

Los discípulos hasta el momento solo habían participado de las enseñanzas del maestro, tienen necesidad de orar, incluso reconocen que Juan el Bautista ya había hecho este camino de la vida orante con sus discípulos. En ámbito de la necesidad también surge un problema de identidad, ellos buscan que el maestro les de una forma ritualizada y que esta forma a su vez sea la identidad del grupo discipular. La oración que Jesús les enseña no es nada ritualizada, es una oración que lleva al compromiso y a la confianza con Dios. Veamos unas características que son propias e inéditas del padrenuestro:

1.- La oración de un buen judía de sepa sepa, tenía que hacerse en el templo donde habitaba la presencia de Dios; la oración de Jesús no es el templo es el cielo, la tierra y los hombres.

2.- La oración judía en sus formas litúrgicas, presentan a Dios siempre lejano; Jesús lo hace tan cercano que lo podemos llamar Padre.

3.- La oración judía era de memoria, así se aprendía de generación en generación; la oración de Jesús no es una fórmula que hay que repetir de memoria, es una actitud, un estilo de vida, es un proyecto de Dios con el hombre que una oración ritual.

4.- Por ultimo en la oración judía las convicciones eran muy particulares; en la oración del Padrenuestro es un deseo de transformación por el mundo.

En el Padrenuestro encontramos una autentica relación entre Dios y nosotros. Dios no se interesa solo de su reinado sino también de lo necesita del hombre (el pan y el perdón) y de lo que de hacer el hombre (superar la tentación, vencer el mal…). Y por parte del hombre, debe abrirse al proyecto de Dios (santificar su nombre, que se haga presente su reino, realizar su voluntad). Es una alianza de parte de Dios para con el hombre y de parte del hombre para con Dios. Ambas causas (de Dios y del hombre) ni son extrañas ni mucho menos ajenas entre sí.

El Padrenuestro no oculta el conflicto, el reinado de Dios choca con la presencia del mal en este mundo y en la propia vida del hombre.

Una vez que concluye el Padrenuestro en los Vv 5 al 11 aparece un parábola donde se resaltan los verbos pedir, buscar y llamar. Estos verbos son expresión de la confianza total a la que nos debe llevar la oración del Padrenuestro.

Estimado lector y lectora, tenemos necesidad de orar porque no se puede llevar la vida cristiana y humana sin orar. La oración siempre brotara de la necesidad, del descubrimiento del amor de Dios, desde la fidelidad a Dios. En la oración podemos encontrar paz y luz para nuestras vidas, pero tengamos muy en claro dos cosas: que la oración no es para conquistar a Dios sino un regalo de Dios, y que se ora desde lo sucedido (pasado), porque algo está sucediendo (presente) para que suceda algo (futuro). Señor, enséñanos a orar …..AMEN

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EL RUIDO DE LA PALABRA

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